El disidente chino y defensor de los derechos humanos Hu Jia fue liberado la pasada madrugada tras cumplir una condena de tres años y medio de cárcel "por incitación a la subversión del Estado", escribió hoy su esposa, Zeng Jinyan, en la red social Twitter.

Zeng, que no había querido hacer declaraciones hasta que su marido estuviera libre y pudiera anunciarlo, según dijo a Efe, afirmó que Hu llegó a casa a las 02.30 hora local.

El viernes dijo telefónicamente que había sido advertida de que Hu no podría hacer vida "normal" y no creía que a su esposo le fuera permitido hacer declaraciones a los medios de comunicación.

"Estaba tranquilo y muy feliz. Necesita descansar", dijo hoy en Twitter la también activista de los derechos humanos.

Zeng agradeció en la red social a todos el interés por su esposo, que ya está con la familia.

Todavía no están claras las restricciones que Hu, de 37 años y enfermo de Hepatitis B agravada durante su estancia en la cárcel, según su esposa, deberá afrontar y si serán similares a las del artista recién liberado Ai Weiwei (y otros abogados y activistas que no podrán durante un año salir de Pekín o hacer declaraciones a los medios tras su liberación) después de tres meses en custodia policial acusado de delito fiscal.

Activista de los derechos humanos y defensor sobre todo de los afectados por el Sida en los escándalos de venta de sangre que sacudieron China y aún no reconocidos, Hu fue condenado en abril de 2008 antes de los Juegos Olímpicos de Pekín de agosto de ese año tras haber sido detenido en diciembre de 2007.