Los jugadores estadounidenses ya están mentalizados para sentirse como equipo visitante cuando la selección se enfrenta a la de México en su propio territorio, pero que la premiación del torneo de la undécima Copa Oro se hiciese la mayoría en español fue "demasiado" para el portero Tim Howard.

A la frustración deportiva que sintió tras perder la final por 2-4 ante México en el partido disputado la pasada noche, en el Rose Bowl, de Pasadena (California) ante 93.420 espectadores, un 80 por ciento seguidores de la selección Tricolor, Howard sumó su "indignación" por tener que aguantar la premiación en español.

Howard, que había alabado el juego de México y reconocido que ganó con justicia, fue muy crítico con los directivos de la Concacaf por lo sucedido en la premiación, algo que consideró un "insulto" y una "ofensa" para la selección del país anfitrión.

"La Concacaf debe sentirse avergonzada", declaró Howard. "Creo que fue una desgracia que la ceremonia completa posterior al partido la hiciesen en español", se quejó Howard. "Puedes apostar el trasero a que si el acto hubiese sido en Ciudad de México no habría sido en inglés".

Sin embargo, la Concacaf antes del partido entre Estados Unidos y México ya tenía la información de la nueva marca de asistencia de espectadores que se había dando durante el torneo, gracias a la presencia del equipo Tricolor, que en los seis campos que jugó consiguió que fuesen a verlo 431.974 aficionados.

Mientras que para el resto de los siete campos en los que jugaron las otras selecciones, incluida la de Estados Unidos, pero sin la presencia de México, la asistencia se quedó en 174.104 espectadores.

Howard reconoció el mejor fútbol de México y que una vez más el factor público estuvo del lado del equipo Tricolor, algo para lo que ya estaban preparados y mentalizados los jugadores estadounidenses.

"No es por lo que perdimos el partido. Tienen algunos jugadores especiales que nos colocaron en situaciones difíciles y también, por qué no decirlo, una gran afición que siempre les dio su apoyo".

Sin embargo, Howard tampoco pudo evitar su malestar y rechazo cuando los funcionarios de la Concacaf trataron de alinear a los Estados Unidos para una foto del equipo luego de que la ceremonia se condujera en español.

Preguntado luego al respecto, admitió que era algo increíble que además lo dejaba asombrado todo lo vivido.

El portavoz de la Concacaf, Ben Spencer, no quiso hacer comentarios sobre la decisión de hacer la ceremonia en español o sobre las declaraciones de Howard.

Por su parte, el entrenador de Estados Unidos, Bob Bradley, también reconoció que el ambiente en el Rose Bowl había sido "fantástico", pero que una vez mas México fue el que recibió el apoyo de la mayoría de los aficionados.