El canciller chileno, Alfredo Moreno, dijo hoy que depende de Bolivia "volver las cosas al lugar que corresponde" para el diálogo de temas "formales", como el marítimo, y señaló que ese país debería dar explicaciones sobre el caso de los 14 militares bolivianos detenidos en Chile.

"Depende de Bolivia volver las cosas al lugar que corresponde" para el diálogo de temas "formales", recalcó Moreno, en declaraciones que difunde hoy el diario La Tercera, en las que asegura que desde el Día del Mar en Bolivia, el pasado 23 de marzo, hubo un vuelco en la relación bilateral.

En opinión del jefe de la diplomacia chilena, desde ese día, cuando el presidente boliviano, Evo Morales, amenazó con llevar el tema marítimo a tribunales internacionales, la relación de las dos naciones "es muy diferente", "muchísimo más compleja y difícil".

Bolivia perdió su salida al mar en una guerra contra Chile a finales del siglo XIX y desde entonces el asunto ha dificultado los vínculos entre La Paz y Santiago, que tienen suspendidas sus relaciones a nivel de embajadores desde 1962, con un breve paréntesis entre 1975 y 1978.

"Hemos tratado todos los temas que generan interés, pero la posición de Chile en esta materia es una y es que nosotros no vamos a trabajar con Bolivia si no hay respeto por los acuerdos que tenemos", sentenció hoy el ministro de Relaciones Exteriores chileno.

La relación bilateral se sensibilizó aún más, en opinión de analistas, tras la detención en Chile de 14 militares bolivianos -un oficial y 13 soldados-, armados y a bordo de autos denunciados como robados, y quienes tras ser expulsados a Bolivia, al cabo de tres días, fueron condecorados por Morales.

El incidente ocurrió el pasado 17 de junio en el salar de Coipasa, a unos dos kilómetros de la frontera con Bolivia, durante una vigilancia rutinaria chilena del sector con el objetivo de detectar inmigrantes indocumentados, contrabando o narcotraficantes.

Los vehículos en los que se movilizaban los militares bolivianos tenían placas chilenas y habían sido denunciados por robo, por lo que los soldados fueron trasladados a la ciudad de Iquique y puestos a disposición de la Justicia, que decidió expulsarlos a su país tres días después.

En ese sentido, el canciller Moreno dijo este domingo que lo que enfrentó la patrulla (policial) chilena "fue bastante delicado".

"Catorce personas armadas, vestidas de militares, sin luces, pretendiendo escapar. Bueno, y creo que ellos (la policía chilena) actuaron con suma eficacia y prudencia", añadió.

Morales dijo el viernes que los militares estuvieron "incomunicados", "encapuchados" y esposados en Chile del 17 al 19 de junio pasados. "Vamos a apelar a la comunidad internacional con las denuncias formales", añadió el mandatario boliviano, al tiempo que acusó a las autoridades chilenas de apoyar el contrabando.

En respuesta, Moreno subrayó este domingo que las declaraciones de Morales no tienen relación con los hechos que se han vivido en Chile.

"Aquí, quien debería estar dando explicaciones es Bolivia, por el ingreso de estos soldados a Chile y por los problemas que estamos sufriendo por los autos robados", dijo el canciller chileno, al insistir en que "en una situación que era muy delicada, la actuación de todos los organismos chilenos fue impecable".

"Yo converso con el canciller (boliviano) David Choquehuanca en todas las ocasiones que creemos que es necesario, como por ejemplo, frente a esta situación que se produjo (detención de los militares)", aseguró.

El episodio ha generado un cruce de declaraciones entre las autoridades de ambos países y el Congreso chileno emplazó a la cancillería a presentar una queja diplomática ante Bolivia por estos hechos.