El agua del crecido río Misurí comenzó a entrar el lunes al edificio de turbinas de una planta nuclear cercana a Omaha, pero las autoridades dicen que ya la esperaban y no representa un riesgo porque el edificio no contiene material nuclear.

Una barrera temporal de 2,4 metros (ocho pies) de altura que protegía la planta se derrumbó el domingo por la madrugada. Trabajadores de una compañía proveedora analizaban la situación en la planta el lunes para determinar si podían reparar la barrera de 600 metros (2.000 pies) de largo.

El vocero de la empresa eléctrica Omaha Public Power District (OPPD), Jeff Hanson, dijo que se instalaron bombas para manejar el problema en la estación nuclear de Fort Calhoun y que "todo está seguro". La planta, a unos 32 kilómetros (20 millas) al norte de Omaha, ha estado cerrada desde abril para cargarle combustible.

Hanson aseguró que el colapso de la barrera no afectó el cierre de la central atómica ni la piscina de refrigeración del combustible gastado.

Victor Dricks, portavoz de la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés), describió la situación como estable. El presidente de la NRC, Gregory Jaczko, planeaba inspeccionar la planta de Fort Calhoun posteriormente como parte de una visita a Nebraska que ya había sido programada.

Hanson dijo que la OPPD encendió los generadores pero cortó el suministro de energía al exterior después que el agua rodeó el domingo los transformadores eléctricos principales. Los generadores alimentaron de electricidad a la propia planta hasta que horas después se conectó una fuente de alimentación exterior.

Los funcionarios dijeron que la barrera no es fundamental para la protección de la planta.