Milicianos en la Franja de Gaza amenazaron el sábado con evitar que un soldado israelí capturado hace exactamente cinco años vuelva a "ver la luz" hasta que Israel ponga en libertad a varios prisioneros palestinos detenidos.

En Israel, unos 400 partidarios del sargento Guilad Shalit se reunieron en el cruce fronterizo donde el soldado fue capturado el 25 de junio de 2006 por hombres armados vinculados con el movimiento Hamas, que gobierna Gaza.

Los asistentes agitaron banderas israelíes estampadas con la imagen de Shalit y exigieron al gobierno que haga más para lograr su liberación. Un pariente leyó una carta del abuelo de Shalit, en la que culpó a las autoridades de obstaculizar el retorno del militar, de 24 años de edad, a su hogar.

"Las personas involucradas hablan con nosotros de vez en cuando, pero mi amado nieto Guilad, sin tener la culpa, sigue pudriéndose en una cárcel de Hamas como si se tratase de un delincuente común", escribió Zvi Schalit.

La nueva amenaza de Hamas de continuar la detención del soldado hasta que se cumplan sus demandas estuvo contenida en un video de 39 segundos difundido el sábado en la cibersitio del grupo.

Hamas exige que Israel libere a cientos de milicianos palestinos, entre ellos los autores intelectuales de atentados que mataron a decenas de israelíes. Las autoridades israelíes se niegan bajo el argumento de que la liberación de esos hombres pondría a más compatriotas suyos en peligro.

En Jerusalén, los padres de Shalit, así como un hermano y la novia de su hermano se encadenaron el uno al otro y a una barandilla al lado de un camino que conduce a la residencia del primer ministro.

"Estamos recordando el quinto aniversario de cautiverio de Guilad en manos de Hamas, y como se puede ver nosotros como familia también hemos estado en cautiverio durante cinco años", dijo el padre de Shalit, Noam Shalit.

Shalit, un tripulante de tanques, fue tomado prisionero luego que varios milicianos usaron un túnel clandestino para cruzar la frontera con Israel, mataron a dos soldados en un puesto fronterizo y lo arrastraron sangrando hasta la Franja de Gaza. Hamas no ha permitido que nadie lo visite, y la última vez que ofreció una prueba de que está vivo fue en octubre de 2009.