El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha calificado de innecesaria y poco viable la rebaja de impuestos que está estudiando la canciller Angela Merkel a instancia de los liberales, socios minoritarios de la coalición de Gobierno.

En una entrevista que publicará mañana el periódico alemán "Bild am Sonntag", Schäuble critica que se haya hecho público el debate interno existente en el Ejecutivo y alerta sobre la posibilidad de decepcionar con esta discusión a los ciudadanos.

El veterano político de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel se muestra "algo triste" porque, al airear públicamente un asunto interno de la coalición, se podría dar la impresión de que el país "tiene margen para una rebaja fiscal", algo que a su juicio no es cierto.

Argumenta que la presión fiscal en Alemania se encuentra por debajo de la media de los países industrializados y que el Ejecutivo se ha propuesto reducir el déficit público.

"La coalición acordó que la consolidación fiscal tenía prioridad" a la rebaja fiscal que llevaban en su programa electoral los liberales, recuerda en la entrevista.

Además, apunta que el Ejecutivo se ha embarcado en planes que precisan un importante respaldo presupuestario, como el abandono de la energía nuclear y el Mecanismo de Estabilidad Europeo (ESM).

"Aconsejo a todos (en el Gobierno) que no alienten debates que despiertan grandes expectativas y después llevan a grandes decepciones", afirma.

El pasado miércoles el Gobierno reconoció que estaba contemplando una posible rebaja fiscal, cuya intensidad y plazos se concretarán a lo largo del mes de julio.

El portavoz del Ejecutivo, Steffen Seibert, aseguró a este respecto que la situación presupuestaria permite vislumbrar esa posibilidad, algo que será observado "intensamente" de cara a la elaboración de los presupuestos de 2012.

La rebaja impositiva ha sido uno de los principales motivos de roce entre los cristianodemócratas de Merkel y los liberales desde la formación del actual Gobierno de coalición en 2009.

Una eventual descarga fiscal, además del consenso dentro de la coalición, implicará una negociación con socialdemócratas y verdes, ya que las filas de la canciller no tienen la mayoría en el Bundesrat (cámara alta) que precisa toda cuestión impositiva.