Los padres de Isis Murillo, muerto en una protesta contra el golpe Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya, denunciaron ante un tribunal de EE.UU. a Roberto Micheletti, quien asumió el poder temporalmente tras el derrocamiento.

David Murillo y Silvia Mencías presentaron cargos contra Micheletti en la Corte del Distrito Sur de Texas, informó hoy a Efe Bertha Oliva, dirigente del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

La organización COFADEH acompaña a los padres de Murillo, junto con el Centro de Derechos Constitucionales (CCR), una organización dedicada a la promoción y protección de los derechos humanos.

El 5 de julio se cumplirán dos años de la muerte del joven de 19 años, quien recibió un disparo en la cabeza durante una manifestación contra el golpe de Estado, y "ante la falta de interés de la Fiscalía de Derechos Humanos para la persecución del delito", la organización decidió llevar el caso al exterior, indicó Oliva.

La denuncia detalla ejecuciones extrajudiciales, crímenes contra la humanidad de asesinato y persecución, muerte por negligencia y otras graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron en Honduras bajo la autoridad de Micheletti.

La decisión de presentar la demanda en Texas "no fue al azar", explicó Oliva, ya que según sus averiguaciones el pasado diciembre Micheletti adquirió una casa en ese estado, por lo que tiene una dirección donde ser identificado en EE.UU.

"Teniendo un lugar donde localizarle, el CCR puede actuar y en ausencia de acción penal interna se consideró pertinente iniciar un proceso en cualquier corte internacional", explicó.

De momento, se ha presentado la denuncia, que está siendo estudiada por la Corte y si lo considera pertinente lo notificará a Micheletti pero la activista no descartó llevar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos o La Haya.

"No confiamos en la justicia en Honduras, además de tener deficiencias para perseguir el delito hemos encontrado negatividad para juzgar este caso", indicó la activista, quien denunció, además, que el padre de Isis fue perseguido por un caso que tenía abierto ante la justicia por oponerse como ambientalista a la actividad de una empresa maderera que iba a causar daños ecológicos.

"El asesinato de Isis Murillo fue cometido como parte de una grave campaña de represión por el gobierno de facto que siguió inmediatamente después del golpe de Estado", lamentó en un comunicado Pamela Spees, abogada del Centro de Derechos Constitucionales.

Oliva subrayó que "la reconciliación no se alcanza a través del perdón y el olvido de las atrocidades. Necesitamos la verdad y la justicia para seguir adelante".