Familiares del millar de presos armados atrincherados hace ocho días en una cárcel próxima a Caracas han pedido hoy que las autoridades repongan los servicios de agua y luz en el penal para que los reclusos "consideren entrar en diálogo".

Así lo expresaron varios de ellos a los periodistas, unos y otros concentrados a alrededor de un kilómetro de distancia del presidio El Rodeo II, hasta donde efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) les permiten llegar.

Unos 5.000 soldados mantienen sitiado el lugar desde hace una semana, a la espera de la rendición de los presos de El Rodeo II, tal como lo hicieron los de El Rodeo I en la primera jornada del operativo militar de desarme y control de ambas prisiones.

La operación castrense ha dejado siete muertos, dos soldados y cinco presos, una veintena de heridos entre miembros de la GNB, todos tiroteados, y un número indeterminado entre los presos.

Las autoridades no han efectuado nuevas declaraciones desde que el ministro del Interior, Tareck El Aissami, lamentó anoche que los presos no se rindieran el jueves como esperaba el Gobierno, en tanto que la televisión estatal se ha limitado a mostrar a obreros reparando instalaciones del Rodeo I y a presos que estaban allí y que fueron trasladados a otros presidios.

El diálogo de los presos de El Rodeo II y autoridades del pasado miércoles, el único informado oficialmente, permitió ayer sacar de la cárcel los cuerpos ya descompuestos de cuatro presos.

Los portavoces de los reclusos también se comprometieron a permitir el ingreso el jueves de las autoridades en la cárcel, algo que finalmente no ocurrió.

El Aissami también reveló y tildó de "absurda" e "irresponsable" la pretensión de la cincuentena de líderes de "las mafias" que, sostuvo, manejan al resto de los reclusos, de que el Gobierno ordene el retiro de los soldados de la GNB.

"Permaneceremos aquí y no vamos a desistir, no hemos desistido de buscar el diálogo, sabemos que dentro del penal hay población que quiere permitir la requisa. Vamos a seguir insistiendo y buscando una alternativa para la paz", señaló.

El ministro y otras autoridades del Gobierno del presidente Hugo Chávez han culpado a medios privados de prensa de difundir versiones sobre una supuesta "masacre" perpetrada por la GNB en El Rodeo I, lo que estima que ha sido creído por los reclusos de El Rodeo II.

Paralelamente, la directora de Derechos Fundamentales de la Fiscalía, María Mercedes Berthé, dijo anoche a la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que habían órdenes de detención contra siete funcionarios del Ministerio del Interior y de la GNB por su presunta responsabilidad en la entrega de armas a los presos.

Berthé no informó de la identidad de los funcionarios y sólo precisó que dos de ellos ya fueron detenidos y afrontan cargos por "corrupción propia, facilitar el suministro de armas y explosivos, tráfico de drogas y asociación para delinquir".

Entre el lunes y el martes pasados las autoridades rescataron a más de 80 reclusos de El Rodeo II, la mayoría refugiados en áreas administrativas y de la enfermería de la prisión, apartadas del edificio donde se ha atrincherado el grueso del millar de presos que bajo amenazas de muerte secundan a los jefes mafiosos, según El Aissami.

El Gobierno decidió intervenir El Rodeo I y El Rodeo II luego de que el 12 de junio se produjo un enfrentamiento entre bandas rivales armadas, lo que dejó 22 muertos, entre ellos un visitante.