El magnate ruso propietario del equipo de baloncesto Nets de Nueva Jersey, Mijaíl Projorov, fue elegido el sábado como jefe de un partido político amistoso con el Kremlin.

El multimillonario de 46 años se convirtió en el titular del Partido Causa Correcta por decisión casi unánime de los integrantes de esa fuerza política.

Causa Correcta es vista como una creación del Kremlin para que atraiga a los electores afines a la oposición y partidarios del libre mercado, al tiempo que se fomenta la ilusión de que rivaliza con el partido gobernante, Rusia Unida, antes de los comicios parlamentarios.

Projorov dijo en mayo que aspiraba a quedar en segundo lugar en la votación.

El presidente Dmitry Medvedev afirmó el lunes que Rusia necesita mayor pluralidad política, pero días después el Ministerio de Justicia hizo que esa aseveración pareciera una burla debido a que le negó el registro a un verdadero partido político de oposición.

Ante una reunión de integrantes del partido, Projorov destacó el sábado que Causa Correcta se centrará en la construcción de un capitalismo viable en Rusia, pero aseguró que el socialismo aún tiene su lugar en la sociedad rusa, al parecer una aseveración dirigida a no ahuyentar a los electores ancianos acostumbrados a las ayudas estatales.

"Nuestro lema principal, 'Capitalismo para todos', no es verdad. Eso es imposible. El capitalismo es sólo para las personas a las que les gusta correr riesgos, a las que les gusta tomar esa responsabilidad. Un estado inteligente, profesional y justo debe otorgar garantías y apoyos sociales a los demás", expresó Projorov.

En forma muy similar al magnate Alexander Levedev, quien ha efectuado inversiones fuertes en medios de difusión británicos, Projorov parece una prueba andante de que Rusia puede generar el surgimiento de profesionales empresariales modernos.

Projorov desempeña además un papel de embajador que impulsa la imagen de Rusia como puerto para las inversiones.

Sin embargo, algunos críticos consideran que todo esto es sólo una escenografía para contrarrestar casos como el de Mijaíl Jodorkovsky, otrora el hombre más rico de Rusia.

Jodorkovsky fue encarcelado por cargos que se consideran tienen un trasfondo político, debido a que financió a partidos de oposición y amenazó con rematar activos importantes a compañías estadounidenses.