Una delegación del Centro Carter concluyó hoy una misión de exploración al proceso para las elecciones presidenciales y parlamentarias de noviembre próximo en Nicaragua, mientras el vicepresidente Jaime Morales Carazo criticó la presencia en el país de ese organismo.

La directora del Programa de las Américas del Centro Carter y jefa de esa misión en Nicaragua, Jennifer McCoy, explicó hoy a Efe que la delegación vino por una semana a fin de "conocer las condiciones" del proceso electoral, en el que el presidente del país, Daniel Ortega, se presentará para optar a una polémica reelección.

La delegación del Centro Carter se reunió durante su estadía en Managua con autoridades del Gobierno, representantes de la oposición, empresa privada y sectores sociales.

En esos encuentros, dirigentes de la oposición denunciaron lo que consideran "irregularidades" en el proceso electoral, entre los que mencionaron la entrega "selectiva" de documentos de identidad, válidos para votar, sólo a simpatizantes sandinistas.

McCoy no hizo comentario sobre esos encuentros y explicó que las conclusiones de la misión las compartirán con líderes políticos americanos que se denominan "Amigos de la Carta Democrática Interamericana" de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El grupo de los "Amigos de la Carta Democrática Interamericana", fundado en 2004, lo integran, entre otros, los expresidentes Jimmy Carter (EE.UU.) y Osvaldo Hurtado (Ecuador), y el exprimer ministro Joe Clark (Canadá).

También los exvicepresidentes Humberto de la Calle (Colombia), Eduardo Stein (Guatemala) y Sergio Ramírez (Nicaragua), además de excancilleres americanos.

El Centro Carter, organismo que dirige el expresidente Jimmy Carter (1977-1981), no ha sido invitado por el Gobierno sandinista para observar los comicios presidenciales y parlamentarios del 6 de noviembre próximo.

La presencia del Centro Carter, que suele asistir como observador a los comicios de varios países de la región, es la segunda en los últimos dos meses y ocurre mientras Ortega insiste en acusar a EE.UU. y la Unión Europea de pretender "intervenir" en las elecciones a través de misiones de observación.

El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, confirmó el fin de semana pasado que autorizarán un "acompañamiento" para vigilar esos comicios, aunque advirtió que será bajo "reglas" a establecer "y no sobre imposiciones foráneas".

En tanto, el vicepresidente Morales Carazo criticó hoy la visita de la delegación del Centro Carter porque, a su juicio, se erigen "en jueces".

"El Centro Carter, por mucha respetabilidad y prestigio que tenga, no es omnímodo ni omnisapiente, tampoco es un tribunal del Santo Oficio, digamos de la inquisición. No es dueño de la verdad, un árbitro legitimizador o deslegitimizador de elecciones", señaló el dignatario, en declaraciones al canal 12 de la televisión local.

En las próximas elecciones, pese a que la Constitución no lo permite, Ortega buscará la reelección frente a una oposición fragmentada en cuatro frentes.

La oposición ha calificado de "golpe a la democracia" la candidatura de Ortega, quien logró optar por un segundo mandato consecutivo después de que magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia declararan inaplicable la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.

Unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir el 6 de noviembre a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).