Un atacante suicida detonó el sábado los explosivos en su camioneta frente a una pequeña clínica en el este de Afganistán y el edificio se desplomó, dijeron las autoridades. Al menos murieron 35 personas.

Un grupo removía los escombros frenéticamente en busca de sobrevivientes atrapados en la clínica de diez camas, dijo Mohamed Zaref Nayebjail, director provincial de salud.

El Talibán, autor de muchos ataques en esta convulsionada región, negó haber efectuado éste. Zabiula Mujahid, un vocero del movimiento, dijo a The Associated Press en una entrevista telefónica que "este ataque no fue efectuado por nuestros combatientes".

El director de salud Nayebkhail dijo que los guardias trataron de impedir que el atacante acercara su camioneta deportiva al complejo médico en el distrito montañoso Azra de la provincia de Logar, a 40 kilómetros (25 millas) al este de Kabul.

"El conductor no se detuvo y entró en el complejo hasta el edificio principal del centro de salud, donde el vehículo detonó", agregó.

Nayebjail dijo que hubo por lo menos 35 muertos y 53 heridos.

El funcionario agregó que un helicóptero del ejército afgano fue despachado al lugar del ataque para distribuir suministros médicos y trasladar a los sobrevivientes a otros hospitales. Aclaró que la clínica había sido ampliada recientemente para satisfacer las necesidades de salud de esa población alejada.

El viernes por la noche, otra explosión — esta causada por una bicicleta cargada de explosivos — se produjo en un bazar en el distrito Janabad, de la provincia norteña de Kunduz, y mató a por lo menos 10 personas, incluso un policía. Una declaración del Ministerio del Interior añadió que hubo por lo menos 24 heridos.

Los dos ataques confirman una intensificación de la violencia en Afganistán. Siguieron al anuncio del presidente estadounidense Barack Obama el miércoles de que planea retirar 10.000 soldados de ese país para fines de año.

Funcionarios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte indicaron que las fuerzas armadas afganas estarán listas para asumir más tareas de seguridad, y que para el 2014 el gobierno afgano estará preparado para ejercer una soberanía plena.

Por otra parte, el gobierno francés reportó que un soldado de Francia murió durante una misión de reconocimiento al este de Kabul. Esa muerte eleva a 47 el número de efectivos de la OTAN muertos en junio y a más de 200 los fallecidos durante este año.