Los principales aeropuertos de Buenos Aires reanudaron hoy parcialmente sus operaciones, aunque persistían varios vuelos demorados, luego de que numerosas salidas fueran canceladas este viernes por la presencia de cenizas del complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle.

Lan Argentina informó que retomará "paulatinamente" sus operaciones en el Aeroparque porteño y el aeropuerto internacional de Ezeiza, a las afueras de Buenos Aires, debido a una "mejora en las condiciones meteorológicas" luego de que las cenizas del volcán obligaran a cancelar ayer sus trayectos.

De todas formas, la compañía recordó a los pasajeros con destino a las ciudades sureñas de Bariloche y Neuquén que los aeropuertos permanecen inoperantes debido a la presencia de ceniza volcánica en el espacio aéreo y superficie de esas zonas, según un comunicado de la firma.

En tanto, se espera que Aerolíneas Argentinas reanude sus vuelos después de las 17.00 GMT, aunque las operaciones de la empresa están atadas a los próximos informes meteorológicos.

Este viernes, Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria para vuelos de cabotaje, Austral, indicaron en un comunicado la cancelación de los vuelos hasta este sábado.

La compañía argentina Sol también canceló los vuelos que estaban previstos para este viernes, en tanto varias empresas resolvieron reprogramar sus salidas internacionales, agregaron fuentes aeroportuarias.

Las cenizas volcánicas afectan desde comienzos de este mes principalmente los vuelos comerciales entre Buenos Aires y ciudades del sur del país.

El complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle entró en erupción el 4 de junio y creó una nube de ceniza que alteró las operaciones aéreas en Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, así como Australia y Nueva Zelanda.

La Legislatura de la provincia argentina de Neuquén (suroeste) declaró el jueves por unanimidad la emergencia económica y social y el estado de desastre ambiental para el departamento Los Lagos, una de las zonas más afectadas por la erupción del complejo volcánico.

El sureño departamento de Los Lagos tiene como ciudad cabecera a la paradisíaca Villa La Angostura, uno de los destinos turísticos más selectos de Argentina y cuyos 11.000 pobladores viven los azotes de la caída de cenizas volcánicas desde el pasado 4 de junio.

En la patagónica provincia de Chubut, unas 500.000 ovejas murieron por la acumulación de gruesas capas de ceniza diseminada desde el vecino Chile por el volcán.

El lunes pasado, miles de pobladores de Bariloche, el mayor centro de turismo invernal de Argentina, salieron a las calles para retirar gruesas capas de ceniza proveniente del complejo volcánico chileno, situado a unos 80 kilómetros al oeste, en la cordillera de Los Andes, hito fronterizo entre Argentina y Chile.