La representante especial de la ONU sobre violencia sexual en conflictos, Margot Wallstrom, se congratuló hoy por el reciente arresto del general retirado guatemalteco Héctor Mario López Fuentes, acusado de genocidio y otros crímenes contra la humanidad.

"La detención del general López Fuentes por las autoridades de Guatemala envía el firme mensaje a quienes cometen violaciones sexuales durante los conflictos de que la justicia prevalecerá", dijo Wallstrom.

El exmilitar guatemalteco, en prisión preventiva desde el 20 de junio, se enfrenta a acusaciones por genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad durante el periodo en que fue jefe del Estado Mayor del Ejército (1982-1983) del país centroamericano.

Entre esas acusaciones se incluye haber llevado a cabo ataques militares contra civiles, en particular contra los indígenas mayas, "en los que sus pueblos quedaron destruidos, habitantes de todas las edades fueron asesinados y las mujeres y las niñas fueron sistemáticamente violadas", recordó la representante de la ONU.

Wallstrom recordó que la ley internacional exige "a quienes ocupan las más altas posiciones de poder que asuman la responsabilidad de los actos de violencia cometidos por sus subordinados militares".

Además de señalar esa obligación legal, Wallstrom subrayó que la ONU "reconoce que terminar con la impunidad es esencial para que en una sociedad no se produzcan pasados abusos contra los civiles".

"La violencia sexual prospera con el silencio y la impunidad. Las mujeres se quedan sin derechos cuando sus violadores no son castigados", señaló Wallstrom, al tiempo que afirmó que "durante casi 20 años, las víctimas y los supervivientes de las atrocidades en Guatemala han esperado para que se corrija" esa situación.

La representante especial de la ONU sobre la violencia sexual en los conflictos instó a las autoridades de ese país a garantizar la protección de las víctimas, los testigos, los derechos humanos de los activistas y sus defensores jurídicos durante el proceso legal, así como a "proseguir con sus esfuerzos para garantizar los derechos de todas las víctimas de la violencia sexual".

En Guatemala, la jueza Patricia Flores, titular del Juzgado Primero de Alto Riesgo, consideró que existen "suficientes elementos" para que López Fuentes, de 81 años, sea investigado por la Fiscalía de Derechos Humanos, que le acusa de haber "creado, ordenado y supervisado" los planes represivos del Ejército en los años ochenta.

López Fuentes, capturado hace una semana en la capital guatemalteca, fue jefe del Estado Mayor del Ejército de ese país durante el Gobierno de facto del general golpista José Efraín Ríos Montt (1982-1983), durante el período más cruento del conflicto armado que desangró a Guatemala entre 1960 y 1996.

Este general retirado es el primer ex alto cargo militar detenido en el país por delitos de lesa humanidad supuestamente cometidos por las fuerzas de seguridad del Estado durante la guerra interna, dentro de un proceso judicial iniciado hace once años.

López Fuentes es acusado de haber participado en por lo menos 400 matanzas colectivas de indígenas y opositores del régimen así como de unos 77 casos de desaparición forzada y delitos de lesa humanidad, perpetrados por miembros del Ejército cuando él era Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

El conflicto armado guatemalteco, que acabó el 29 de diciembre de 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y la guerrilla, dejó 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, según la Comisión de la Verdad de ese país.