Unas cuantas trazas de polvo lunar pegadas a un diminuto pedazo de película adhesiva no llaman mucho la atención, pero fiscales federales de Estados Unidos indicaron el jueves que esas manchas que serían vendidas en una subasta en San Luis, Misurí, llegaron de la Luna a través del Apolo 11 y fueron devueltas a la NASA a donde pertenecen.

Richard Callahan, fiscal federal para el oriente de Misurí, indicó que se cree que el polvo lunar formó parte de una serie de objetos que las autoridades aseguran que fue robado del Centro Espacial Johnson por un trabajador de la Administración Nacional para Aeronáutica y del Espacio (NASA) hace algunos años. Fue descubierto en San Luis justo antes de que fuera subastado.

Es ilegal que particulares sean dueños de material lunar. Sin embargo, la oficina de Callahan indicó que el consignatario de la subasta era una mujer que no estaba involucrada en la subasta del polvo lunar y no sabía cómo llegó a manos de su esposo, que ya falleció. Nadie fue arrestado.

La NASA indicó que en una prueba preliminar se descubrió que el polvo era, en efecto, de la Luna y agregó era necesario hacer más pruebas que llevarán de dos a tres semanas.

Louis Parker, el gerente de exhibiciones del Centro Espacial Johnson en Houston, dijo que sin importar qué tan pequeño sea el material lunar, éste pertenece a la NASA.

"En el caso de material extraterrestre, es algo invaluable y es algo que necesita permanecer dentro de la comunidad científica", indicó Parker.

La NASA recolectó 382 kilogramos (843 libras) de roca y polvo a lo largo de seis misiones a la Luna, informó Parker.