El agregado militar de Colombia en Francia, coronel de la Fuerza Aérea Sergio Andrés Garzón Vélez, debe regresar de inmediato al país afectado por una orden de detención en un proceso por un bombardeo y ametrallamiento que mató a 17 civiles en 1998, informó hoy el ministro de Defensa Rodrigo Rivera.

"Debe venir a atender el llamamiento de la Fiscalía. Debe regresar lo antes posible", dijo Rivera a periodistas al ser interrogado sobre la orden de captura del ente acusador.

El jueves, un fiscal colombiano ordenó detener a Garzón Vélez y a otro oficial de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) "por su presunta responsabilidad" en esa acción.

El segundo acusado es el mayor de esa fuerza Germán David Lamilla Santos, y ambos oficiales fueron considerados por el fiscal "como supuestos coautores del concurso homogéneo de 17 homicidios con dolo eventual".

Se trata, explicaron las fuentes, de una "medida de aseguramiento, consistente en detención preventiva sin beneficio de excarcelación".

En el mismo bombardeo, durante una persecución a guerrilleros el 13 de diciembre de 1998, otros 21 civiles resultaron heridos en el pequeño caserío de Santo Domingo, que pertenece al municipio de Tame, en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela.

Las aeronaves, que perseguían a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que habían atacado tropas regulares el día anterior y saboteaban un oleoducto, sobrevolaron el mencionado poblado y una de ellas lanzó una bomba y se produjo el ametrallamiento.

Entre las 17 víctimas mortales del bombardeo había mujeres y varios niños.