La primera dama de EE.UU., Michelle Obama, aseguró hoy que aprovechó su "poderoso" encuentro con el expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela para darle las gracias por el profundo impacto que ha dejado en su familia y en Barack Obama.

"Le dije: no puede imaginarse lo importante que su legado es para quién soy, para quién es mi marido. Gracias, gracias, gracias", recordó Michelle Obama en una entrevista con la cadena ABC que se emitirá el domingo y de la que se adelantó hoy un extracto.

La primera dama, que se encuentra en Sudáfrica y se dispone a viajar a Botsuana con sus hijas como parte de un viaje para promover el liderazgo de los jóvenes y las oportunidades para las mujeres, relató las impresiones que le produjo la visita a la residencia del Premio Nobel de la Paz, de la que no hubo cobertura mediática.

"Fue una experiencia poderosa porque su simple presencia ya es poderosa", aseguró.

"Al mismo tiempo, fue algo así como estar en una cena de Acción de Gracias, porque estábamos rodeadas por su familia... Un poco caótico, pero muy divertido, muy emocionante. Y él estaba simplemente feliz, y fue muy bueno verlo", agregó Obama.

La esposa del presidente estadounidense también consideró el encuentro con Mandela, de 92 años, como muy positivo para sus hijas, que continúan adaptándose a sus papeles públicos como miembros de la familia presidencial.

"Quiero que hagan cosas que les permitan aprender a dar y a comprometerse", dijo Michelle de Malia y Sasha, de 12 y 10 años respectivamente.

Las niñas visitaron un pueblo de chabolas en Johannesburgo y estuvieron leyendo cuentos a otros niños, lo que "no es algo común, pero fue una experiencia importante".

La primera dama aseguró que su compromiso en favor del avance de las mujeres y los jóvenes en todo el mundo hace que ella también tenga muchas cosas en juego en la campaña de reelección de Barack Obama.

"Creo que hay mucho más trabajo que hacer. Sólo hemos empezado a asentar la base", dijo Michelle, que asegura "adorar su trabajo" como primera dama y el "impacto positivo" que le permite tener.

En cuanto a las críticas que recaen constantemente sobre su marido, señaló que él entiende muy bien que "hay que seguir construyendo, no hay que mirar atrás, ni hay que mirar constantemente encuestas, hay que seguir haciendo el trabajo que necesita hacerse".

"Por eso me gusta tenerlo como presidente, porque está realmente concentrado en hacer lo que cree que es mejor incluso cuando es difícil", agregó.

Michelle Obama, que también se reunió con el premio Nobel y arzobispo emérito Desmond Tutu y ha asistido al Foro de Liderazgo Femenino de África, concluirá tras su parada en Botsuana el que ha sido su segundo viaje oficial al extranjero sin su esposo desde que éste asumió la presidencia de EE.UU.

El primer viaje oficial de Michelle Obama en solitario fue a México el año pasado.