La captura del gánster James "Whitey" Bulger podría causar muchos problemas dentro del FBI.

Se dice que el despiadado jefe criminal de Boston que estuvo durante 16 años a la fuga se jactaba de haber corrompido a seis agentes del FBI y a más de 20 agentes de policía. Si decide hablar, algunos de ellos podrían lamentar el día en que fue capturado.

"Están aguantando la respiración, preguntándose qué podría decir", dijo Robert Fitzpatrick, quien fue el segundo al mando en la oficina del FBI de Boston.

El mafioso de 81 años fue capturado el miércoles en Santa Mónica, California, donde al parecer había estado viviendo durante la mayor parte del tiempo en que estuvo fugitivo. Apareció la tarde del viernes en un tribunal federal fuertemente custodiado en Boston para responder los cargos por 19 asesinatos.

Bulger vestía jeans y una camisa blanca, y parecía bronceado y en forma mientras caminaba ligeramente encorvado a las audiencias consecutivas sobre dos acusaciones. Pidió un abogado de oficio para que lo represente, pero el gobierno se opuso, y alegó como motivo los 800.000 dólares incautados en su apartamento del sur de California y sus "recursos familiares".

"Sentimos que tiene acceso a dinero en efectivo", dijo el fiscal Brian Kelly.

En la segunda audiencia, la jueza de primera instancia Marianne Bowler le preguntó a Bulger si podía pagar un abogado.

"Podría, si me dan mi dinero", respondió en su inconfundible acento de Boston, lo que provocó risas en la sala.

Los fiscales pidieron que Bulger sea detenido sin derecho a fianza, con el argumento de que es un peligro para la comunidad, podría huir y puede tratar de amenazar a los testigos. Bulger no solicitó libertad bajo fianza.

En un momento Bulger le echó un vistazo a la sala y vio a su hermano William, el ex poderoso senador del estado, sentado en la segunda fila. Whitey Bulger le sonrió y pronunció: "Hola." Su hermano le devolvió la sonrisa.

La novia de Bulger, Catherine Greig, capturada con él el miércoles en Santa Mónica, compareció más tarde a la corte para responder por el cargo de dar refugio a un prófugo. Ella pidió una audiencia para determinar si puede acceder a libertad bajo fianza, y se programó una para el martes por la tarde.

Bulger, el ex jefe de la banda Winter Hill, la mafia irlandesa de Boston, ya involucró al FBI en un escándalo en el pasado, después de que desapareció en 1995. Resultó que Bulger había sido un informante del FBI durante décadas, entregando información sobre la mafia rival de Nueva Inglaterra, y huyó después de que un agente retirado del FBI de Boston le avisó que estaba a punto de ser procesado.

El agente retirado, John Connolly Jr., fue enviado a prisión por proteger a Bulger. El FBI describió a Connolly como una manzana podrida, pero socios de Bulger describieron una corrupción más extendida durante el testimonio en el juicio de Connolly y en las demandas presentadas por los familiares de personas presuntamente asesinadas por Bulger y su banda.