La Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD) llamó hoy a los Gobiernos de Centroamérica a asumir "una reorientación del trabajo policíaco y de las fiscalías" para hacer más eficaz el combate a la delincuencia organizada transnacional.

"No se está empezando de la nada, pero hay que redireccionar estos flujos (de fondos), hacerlos mucho más inteligentes sobre todo en relación a las prioridades que la cumbre ha evidenciado", dijo a Efe el director para Centroamérica, México y el Caribe de la ONUDD, Antonio Luigi Mazzitelli.

Mazzitelli se refirió de esta forma a la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, celebrada esta semana en la capital guatemalteca.

En dicho encuentro, la comunidad internacional dio un espaldarazo a la lucha contra el crimen organizado en Centroamérica, una de las zonas más pobres y violentas del mundo, al comprometerse a aportar hasta 2.000 millones de dólares para contar con una estrategia regional común.

En la conferencia, celebrada los días 22 y 23 de junio, los participantes se comprometieron a aportar a lo largo de cinco años esos fondos, de los cuales el 80 % llegará vía créditos blandos y el 20 % restante, en donaciones y apoyo técnico.

Mazzitelli, quien acudió a la cumbre, explicó en entrevista con Efe que su resultado "es un paso adelante en la dirección justa" en una zona donde la inversión en seguridad y justicia "ha sido importante en los últimos años".

Consideró que el mensaje "más contundente" enviado por los presidentes en su cita de Guatemala fue el de la necesidad de construir, ante un crimen transnacional, una estrategia regional que elimine las fronteras.

El representante de la ONUDD reconoció que en la zona hay "una importancia creciente" del crimen organizado, lo que se ha convertido en una amenaza para el desarrollo de estos países donde viven 45,7 millones de personas.

"A fin de cuentas los Estados de Centroamérica, en particular del llamado 'rectángulo del norte" (Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice) tienen la tasa de homicidios más alta del mundo", apuntó.

Frente a esa situación, Mazzitelli sugirió intensificar el trabajado basado en la cooperación judicial transnacional, en operaciones encubiertas, entre otros métodos definidos en convenciones internacionales como la de Palermo (2000) contra la Delincuencia Organizada Transnacional, y sus tres protocolos.

Respecto al posible uso de militares en labores de seguridad pública, dijo que solo tiene sentido "en situaciones de emergencia" como las vividas en Petén y Alta Verapaz, en Guatemala, por la presencia de la organización criminal de Los Zetas.

También, como es el caso de México, "de reestructuración" policial en curso para "cubrir huecos para brindar un control del territorio más eficaz", explicó.

La conferencia, en la que participaron 55 delegaciones de países amigos y organismos internacionales, fue convocada por el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) para presentar una estrategia diseñada de forma conjunta por los países de la región para hacer frente al crimen organizado, las pandillas y el narcotráfico.

Cada día, según estadísticas oficiales, un promedio de 52 personas son asesinadas en Centroamérica, la mayoría de las cuales vive en la pobreza.