El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy la formación "sin dilación" de un nuevo Gobierno en Somalia tras el nombramiento de un nuevo ministro, siguiendo los acuerdos alcanzados hace dos semanas por las autoridades de transición del país africano.

"Reiteramos la necesidad de una estrategia amplia para alentar el establecimiento de la paz y la estabilidad en Somalia por medio de la colaboración de todos", aseguró el presidente de turno del Consejo, el gabonés Nelson Messone, en una declaración acordada por los quince miembros del máximo órgano ejecutivo de Naciones Unidas.

La declaración mostró el "apoyo" del Consejo de Seguridad al Acuerdo de Kampala del pasado 9 de junio, por el que Mohamed Abdulahi Mohamed presentó su dimisión diez días después como primer ministro de Somalia, cargo que asumió este jueves Abdiweli Mohamed Ali, exministro de Relaciones Internacionales.

El nuevo primer ministro tiene ahora treinta días para formar Gobierno, por lo que el Consejo mostró su esperanza de que no pierda tiempo en la elección de un nuevo gabinete que debe garantizar la estabilidad del país africano.

Los quince miembros del máximo órgano internacional de seguridad pidieron, además, a las autoridades de transición, "cohesión y unidad", y las exhortó a que establezcan "instituciones representativas de amplia base mediante un proceso político que abarque a toda la población, teniendo en cuenta la importancia de la participación de las mujeres en la vida pública".

El Consejo de Seguridad solicitó así, a las mismas autoridades, que mantengan "amplias consultas con otros grupos somalís, incluidas las administraciones locales y regionales", y que colaboren "estrechamente con los países de la región y la comunidad internacional".

La misma declaración mostró el respaldo del Consejo a la reunión consultiva que se celebrará próximamente en Somalia y de la que saldrá una hoja de ruta de las principales tareas y prioridades que se deben llevar a cabo durante el próximo año para asegurar la transición.

"El Consejo de Seguridad insta a todos los interesados somalís a participar en esa reunión de manera constructiva y responsable", indicó la declaración, en la que se avisó de la posibilidad de que ese órgano pueda adoptar "medidas selectivas" contra "quienes participen en actividades que amenacen la paz, la seguridad o la estabilidad en Somalia".

El Acuerdo de Kampala hace reiterados llamamientos al trabajo coordinado y a la cooperación entre el Gobierno y el Parlamento, en estos momentos enfrentados, y precisa que las elecciones deberán celebrarse antes del 20 de agosto de 2012.

Desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, Somalia ha vivido una constante guerra civil y carece de un Gobierno efectivo, mientras su territorio lo controlan milicias integristas islámicas, señores de la guerra tribales y en algunos casos grupos de bandidos armados.

La debilidad y el enfrentamiento entre las instituciones transitorias somalís ha permitido a la milicia radical islámica de Al Shabab, vinculada a Al Qaeda, acrecentar su poder y su dominio territorial en los últimos años.

Ese grupo pretende derrocar al Gobierno transitorio y establecer un estado musulmán de corte wahabí en el Cuerno de África.