Estados Unidos es el país de la OCDE que más ajuste fiscal tiene que llevar a cabo para estabilizar su deuda en el 60 % del Producto Interior Bruto (PIB) en el horizonte de 2026, seguido de Irlanda, Grecia y el Reino Unido.

La consolidación fiscal tendría que ser de 18,36 puntos de PIB en Estados Unidos durante los próximos 16 años, de 17,31 puntos en Irlanda, de 15,93 en Grecia y de 14,25 en el Reino Unido, según un informe publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde la media del esfuerzo sería de 3,6 puntos.

También tendrían que hacer ajustes superiores a los 10 puntos de PIB Islandia (13,23), Portugal (11,37), Francia (10,49) y Polonia (10,08).

España se sitúa por encima de la media con 5,36 puntos de PIB, un esfuerzo inferior al necesario en Alemania (5,40) o Italia (8,83).

Por su parte, no es preciso ningún ajuste en Suiza, Dinamarca, Corea del Sur, Luxemburgo o Suecia.

Todos esos porcentajes no incluyen las necesidades que los países tendrán que hacer en términos de equilibrio de su balanza fiscal para hacer frente a los efectos del envejecimiento de la población.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, destacó que la consolidación fiscal no se conseguirá sólo con recortes del gasto público, sino sobre todo con crecimiento económico: "lo mejor para reducir el déficit y la deuda es el crecimiento".

Gurría, en la presentación a la prensa del informe, puso el acento en que los niveles de endeudamiento de los países miembros -de media del 100 % del PIB- "no es sostenible" y eso significa entre otras cosas que "no tenemos margen para promover el crecimiento con el gasto público".

Señaló las diferentes situaciones que se dan de uno a otro país, y así comentó, por ejemplo, que "Estaña estaba mejor preparada al comienzo de la crisis" que muchos otros porque había tenido cinco años de superávit y su nivel de endeudamiento no era de los más altos (del 66,1 % del PIB en 2010).

Sobre el caso griego dijo que "el problema" es "de consolidación fiscal" e hizo notar, entre otras cosas, que se trata de un país que tiene un sistema de pensiones en términos relativos mucho más generoso -habló de un 50%- que la media de la OCDE.