El director del Museo Reina Sofía de Madrid, Manuel Borja-Villel, dijo hoy que la idea del museo como un edificio o un lugar físico pertenece al pasado y animó a pensarlo como parte de una "ciudad" formada por otras instituciones.

En una conferencia en Washington sobre el papel de los museos de arte contemporáneo en el siglo XXI, impulsada por la Embajada de España en EEUU, Borja-Villel opinó que la idea "decimonónica" de la institución de arte como lugar cerrado "ya no tiene sentido".

"La gestión de los museos ya no está fuera de la sociedad, como lo estaba antes. Hoy, el museo es algo tan central para la sociedad como vulnerable a ella", apuntó.

El director, que gestiona el Reina Sofía desde 2008 y ha pasado por la Fundació Tàpies y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), llamó a abrazar "el nuevo papel en la sociedad del museo, aunque quizá no sea el que esperábamos".

Eso implica, añadió, rechazar convencionalismos como "la obsesión por tener una obra de cada artista", que proviene de una "sensación irreal de totalidad, dado que el conocimiento es fragmentario".

"Los artistas nos demuestran cada día que el museo se extiende más allá de la pura institución", indicó.

Borja-Villel definió dos conceptos de museo, con un antes y un después marcado en 1979, con la apertura del museo Pompidou en París, cuando nació la idea de la "multiplicidad de narrativas".

No obstante, ese concepto presenta ahora el riesgo de ser asfixiado por las exigencias del mercado, por el planteamiento de la experiencia artística como puro entretenimiento, por lo que considera necesario "un tercer modelo, que permita al visitante hablar, que entienda el museo como un archivo abierto".

La directora del Museo de Arte de Lima (Perú), Natalia Majluf, subrayó por su parte el matiz de que los museos tienen "un aspecto físico importante" determinado por su relación con la comunidad artística local, que provoca que "lo que hace un museo no pueda hacerlo ningún otro exactamente igual".

Richard Koshalek, director del Museo Hirshhorn de Washington, donde tuvo lugar la conferencia, coincidió fervientemente con Borja-Villel en la idea de que el museo "ya no existe como parte de una sola ciudad; no puede tratarse sólo de nuestra gente hablando con nuestra gente".