Un tribunal de Naciones Unidas que procesa a sospechosos del genocidio de 1994 en Ruanda dijo el viernes que una ex ministra y su hijo son culpables de crímenes de guerra y los sentenció a prisión perpetua.

Pauline Nyiramasuhuko, ex ministra para la familia y asuntos de las mujeres de Ruanda, y su hijo, Arsene Ntahobali — ex jefe de un grupo armado_, fueron declarados culpables de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, además de violaciones.

El tribunal de las Naciones Unidas anunció el viernes su veredicto. Nyiramasuhuko es la única mujer procesada en la corte.

El tribunal determinó que la madre y su hijo contribuyeron al secuestro de cientos de personas de la etnia tutsi, las cuales fueron agredidas, violadas y asesinadas.

Al menos 500.000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados durante el genocidio ocurrido durante 100 días en Ruanda.