El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tildó hoy de "ineptos" a algunos opositores y medios de comunicación que, según él, tergiversaron y causaron un escándalo por una transacción suya para la compra de un departamento en Bélgica.

El legislador opositor Jorge Escala había denunciado una supuesta transferencia de Correa a Alemania, por unos 300.000 dólares, que el mandatario obtuvo al ganar un proceso contra un banco local.

La denuncia de Escala fue recogida por varios medios de información que destacaron que el presidente había sacado dinero al extranjero, al tiempo que criticaba que los bancos o particulares mantuvieran cuentas en el exterior.

El mandatario, por su parte, señaló que la operación fue legal, verificada por los organismos de control y que el depósito "no se hizo en Alemania".

"Hasta para eso son ineptos", increpó Correa al aclarar que con ese dinero adquirió un pequeño departamento en Bélgica, país donde vivió en su etapa universitaria y de donde es oriunda su esposa, Anne Malherbe.

"Todo está en orden, todo está transparente (...) incluso pedí una certificación de la Superintendencia de Bancos para que revise la transacción", dijo Correa en unas declaraciones recogidas por la Secretaría de Comunicación de la Presidencia.

Además, invitó al legislador Escala a que se despoje de la inmunidad de la que goza para que pueda ser sometido a la justicia por denunciar, de manera falsa, un supuesto "enriquecimiento ilícito" y que la operación no fue transparente.

La Secretaría de Comunicación, en un comunicado, recordó que el dinero usado por Correa para adquirir el "pequeño departamento" en Bélgica corresponde a parte de la indemnización que recibió al ganar un proceso judicial por "daño moral" contra el Banco del Pichincha.

Un tribunal de Quito, en abril del año pasado, ordenó a la entidad bancaria a pagar 600.000 dólares como indemnización en favor de Correa, por haberlo colocado como "deudor moroso" y desechado como sujeto de crédito por más de cinco años.

El caso se remonta a una deuda que Correa había pagado al Banco La Previsora por el uso de una tarjeta de crédito desde 1997 a 2001, pero que fue reportada como no pagada e ingresada en la "Central de Riesgos" (lista de morosidad) de la Superintendencia de Bancos.

En diciembre de 2005, según la versión del Banco del Pichincha, se admitió como pagada la supuesta deuda de Correa por 169 dólares y se retiró su registro de la Central de Riesgo de la Superintendencia.

Sin embargo, Correa, antes de asumir la Presidencia, en enero de 2007 emprendió una reclamación judicial contra dicho banco por los perjuicios que le causó el hecho de estar en la Central de Riesgo y su deuda en una cartera calificada de incobrable.