Colombia y Brasil comenzaron a negociar un plan binacional de seguridad fronteriza que contenga la criminalidad pero que, a la vez, permita la integración de las poblaciones en esa región, indicaron el viernes los ministros de Defensa de ambos países.

El plan busca que la frontera de 1.645 kilómetros de extensión "no sea una zona de tolerancia para los tráficos ilícitos, para la delincuencia, sino que sea un escenario de integración", dijo el titular de Defensa colombiano Rodrigo Rivera.

Agregó que "vamos a empezar el proceso de negociación de un plan binacional de seguridad fronteriza que garantice que... tengamos las mejores condiciones de seguridad... que permita al mismo tiempo que las comunidades en esas zonas se integren", pero que los delincuentes encuentren "un muro de contención" para delitos como la minería ilegal, el tráfico de drogas y el contrabando, entre otros.

Tras el encuentro con su colega de Brasil, Nelson Jobim, en la sede del Ministerio, Rivera dijo a los reporteros que, aparte de la lucha contra la criminalidad, el acuerdo binacional tiene como objetivo "la protección, la preservación y el buen aprovechamiento de un tesoro natural extraordinario: la Amazonia".

"Todo lo que el mundo creciente necesita, lo tienen nuestros países... con la Cuenca Amazónica... pero son recursos que nos pertenecen a nosotros", agregó.

Brasil, por su parte, quiere tener acuerdos similares con los otros nueve países con los que tiene frontera para un total de 16.800 kilómetros de área limítrofe, indicó Jobim, quien realiza una visita de un día.

Para Jobim, "la frontera (colombo-brasileña) no puede continuar siendo un instrumento de protección de la criminalidad".

"Hay la intención de que América del Sur pueda tener su base industrial de defensa... Eso se puede hacer con todos los países" de la región, planteó.

Para conseguir ese objetivo, añadió, es necesario "incluso la integración de institutos (de los países suramericanos) de investigaciones".

En la región "tenemos riquezas importantísimas y es claro que la política que tenemos que desarrollar en América del Sur es la política de cooperación", manifestó Jobim a los periodistas junto a su anfitrión Rivera. "Una cooperación entre todos nuestros países para que el subcontinente tenga una estrategia de disuasión" frente a la criminalidad, añadió.

Ninguno de los dos ministros dio detalles sobre si el acuerdo implicaría un mayor contingente de fuerza pública en la frontera o qué otro tipo de medidas.

Los ministros tenían previsto viajar el viernes a Medellín, 250 kilómetros al noroeste de Bogotá. Allí Jobim se reunirá con el presidente colombiano Juan Manuel Santos.