La Cámara de Representantes se negó el viernes a dar al presidente Barack Obama la autoridad para continuar la acción militar contra Libia, pero no suspendió los fondos para la misión, en un mensaje de tono mixto que hizo recordar la incomodidad en el Congreso durante la guerra en Vietnam y conflictos más recientes.

En un repudio al comandante en jefe, la cámara baja votó abrumadoramente contra una resolución que habría permitido que la operación continúe por un año al tiempo que prohibía la participación de tropas terrestres estadounidenses. Obama había expresado que apoyaría esa resolución.

La votación fue de 295 a 123. Obama perdió el apoyo de 70 de sus demócratas un día después de que la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton hizo una convocatoria de último momento en apoyo de la misión.

Pero poco después de la votación, la cámara baja rechazó un esfuerzo encabezado por los republicanos para cortar los fondos para las hostilidades en la guerra libia.

La votación fue de 238-180. La propuesta habría prohibido los ataques con aviones no tripulados y los bombardeos aéreos, aunque habría permitido que Estados Unidos continuase sus operaciones de apoyo a la OTAN, como tareas de búsqueda y rescate, inteligencia, vigilancia, reconocimiento, reabastecimiento aéreo y planificación operativa para continuar el esfuerzo en Libia.

Aunque la primera acción del Congreso no tiene efecto inmediato sobre la participación estadounidense en el país africano, representa una situación embarazosa para un presidente en funciones y seguramente tendrá repercusiones en Trípoli y en las capitales de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Es la primera vez desde 1999 que alguna de las cámaras vota en contra de una operación militar. La ocasión anterior fue durante el gobierno del presidente Bill Clinton, en relación con la guerra en Bosnia.

Los líderes republicanos en la cámara baja presionaron para que se efectuara la votación sobre Libia, y otros miembros de ese partido dijeron que el mandatario violó la ley al no buscar aprobación del Congreso para la guerra de tres meses.

"El presidente ha operado en lo que se llama la zona de penumbra en cuanto a si necesitaba o no nuestra aprobación", afirmó el representante republicano Tom Rooney.

Algunos demócratas acusaron a los republicanos de interponer estrategias políticas que afectan la seguridad nacional. Dijeron que la votación enviaría un mensaje al líder libio Moamar Gadafi.

El representante Adam Smith, el demócrata de mayor rango en el Comité de Servicios Armados, dijo que la votación esencialmente "paralizará la misión en Libia y potenciará a Moamar Gadafi".

Hablando con la prensa el viernes, Hillary Clinton dijo que hubiera preferido un resultado diferente en la votación sobre la autorización, pero que estaba "satisfecha de que la cámara de representantes rechazó claramente" la propuesta para cortar los fondos.

"Necesitamos mantenernos unidos, con independencia de las divisiones partidistas y las ramas del gobierno con el pueblo libio y con nuestros amigos y aliados contra Gadafi", dijo Clinton.

En Bengasi, el portavoz rebelde libio Jalal el-Gallal dijo que no entendía por qué la cámara baja votó contra la autorización.

"Estados Unidos es el corazón de la democracia y debería respaldar el nacimiento de una democracia en nuestros tiempos", dijo. "Yo pienso que el pueblo estadounidense va a presionar al gobierno a cambiar de parecer".

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo: "Pensamos que no es el momento de enviar un mensaje contradictorio cuando estamos colaborando con nuestros aliados para lograr objetivos que pensamos son compartidos en el Congreso: proteger a civiles en Libia, hacer cumplir una zona de restricción de vuelos, un embargo de armas y presionar a Gadafi".

La resolución derrotada es similar a una medida en el Senado patrocinada por los senadores John Kerry, demócrata, y John McCain, republicano, que Obama consideró aceptable. El Comité de Relaciones Exteriores de la cámara alta considerará esa resolución el martes.

Republicanos y demócratas en la Cámara de Representantes objetan que Obama no haya buscado la autorización del Congreso como lo exige la Resolución de Poderes de Guerra de 1973 dentro de los primeros 60 días del conflicto, que ya han pasado con creces.