Al menos once personas han sido dadas por desaparecidas y unas 50.000 han abandonado sus casas en el norte de Filipinas a raíz de las inundaciones causadas por las torrenciales lluvias de los últimos días, indicaron hoy fuentes oficiales.

Las copiosas lluvias producidas por la tormenta tropical "Meari", comenzaron a principios de esta semana, aunque desde hace dos días afectan también a barrios de la periferia de Manila, la capital, según señaló el servicio de protección civil.

El director del departamento de protección civil, Benito Ramos, dijo en conferencia de prensa, que unas 3.200 personas fueron evacuadas de un suburbio de Manila durante la pasada noche tras registrarse una rápida crecida del nivel de agua.

Diez del total de once desaparecidos son pescadores de un barco que navegaba cerca de la costa de la isla de Catanduanes, al este de la isla de Luzón, cuando el pasado martes la tormenta tocó tierra con rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora.

La otra persona desaparecida es una mujer arrastrada por una riada ocurrida en Bicol, también al este de Luzón.

Los expertos de las agencias internacionales identifican al chabolismo y la deforestación como los principales factores de las inundaciones en Filipinas, y que evidencian el pésimo estado de sus infraestructuras, así como la falta de preparación y medios de los que cuenta la Administración para responder a las emergencias.