Un fuerte terremoto de 6,7 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, con epicentro en el Océano Pacífico, sacudió hoy el norte de Japón, provocó una alerta de tsunami e hizo temblar varias provincias, sin que se haya informado de daños.

El terremoto se produjo a las 06.51 hora local (21.51 GMT del miércoles) con epicentro a 50 kilómetros al este de la costa de la provincia Iwate, norte de Japón y a una profundidad de 20 kilómetros, y provocó una alerta de tsunami para Iwate que fue retirada media hora después.

El tren bala o Shinkansen fue paralizado temporalmente en la zona afectada, pero enseguida pudo volver a operar, mientras dos plantas nucleares en la zona no registraron incidentes.

El seísmo se sintió con claridad en las provincias nororientales de Aomori, Iwate, Akita, Yamagata, Hokkaido y Fukushima, indicó la Agencia Meterológica.

En Hashikami, localidad de Aomori y Morioka de Iwate, el terremoto llegó a tener una intensidad de 5 en la escala japonesa cerrada de 7, que se centra en las zonas afectadas más que en la intensidad del temblor.

Japón se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico" y los terremotos son relativamente frecuentes, por lo que las normas de construcción son muy estrictas y la población se somete con asiduidad a simulacros para estar preparada ante esa eventualidad.

El 11 de marzo Japón sufrió un devastador seísmo de magnitud 9, el más grave en la historia del país, y el tsunami y la crisis nuclear que desató hacen que ahora se siga con alarma y atención la duración e intensidad de cada uno de estos temblores.