Con estrellas de la NBA a su lado, como el veterano Kevin Garnett y el novato del año Blake Griffin, el presidente del sindicato de jugadores Derek Fisher advirtió el jueves que los jugadores no aceptarán un mal acuerdo para evitar una suspensión de actividades.

"Nos encantaría evitar un cierre patronal, pero estamos unidos en el sentido de no tener temor si eso es lo que tenemos que enfrentar", dijo el alero de los Lakers de Los Angeles.

Jugadores representantes de cada equipo estuvieron en la ciudad para su reunión de verano y recibieron información actualizada respecto del estado de las negociaciones con los dueños. El contrato colectivo de trabajo expira el 30 de junio, y las partes aún están lejos de llegar a un acuerdo. Se volverán a reunir el viernes.

Garnett y Paul Pierce de los Celtics, Griffin de los Clippers, Chris Paul de los Hornets y Jason Terry de los campeones Mavericks de Dallas estaban entre los 60 jugadores que se unieron a Fisher en la conferencia de prensa. Garnett dijo que los dueños quieren el "control".

"Es desafortunado, para ser honestos, porque estamos en un gran momento ahora mismo", dijo Garnett, cuyo contrato colosal en Minnesota fue el catalizador para los cambios que buscaron los dueños y que desembocó en el cierre patronal de 1998.

Las partes intercambiaron propuestas el martes, pero eso no las llevó a concluir el tema. La liga propone lo que llama un límite salarial "flexible", en el que los equipos tendrán como objetivo gastar no más de 62 millones de dólares pero podrían incrementar esa cifra mediante el uso de varias excepciones.

Sin embargo, hay un límite a final de cuentas en una cifra que no se especifica, por lo que los jugadores aún consideran que eso constituye un tope salarial estricto.

Es similar al sistema de límite salarial de la liga de hockey de Estados Unidos, que se instituyó luego de un cierre patronal en la temporada 2004-05 y que Billy Hunter, director ejecutivo de la asociación de jugadores de baloncesto, llamó "el peor acuerdo en todos los deportes profesionales".

Hunter dijo que los propietarios de equipos de hockey pudieron ganar ese acuerdo luego de romper el sindicato de jugadores, y sostiene que la intención de los dueños de la NBA es dejar fuera a los basquetbolistas, con intenciones similares.

Los jugadores dijeron que eso no pasaría; Garnett cree que la unidad es más fuerte de lo que fue en 1998.

Los jugadores dijeron que su propuesta contemplaba que dejaran de percibir 500 millones de dólares en salarios durante cinco años al reducir su participación de ingresos garantizados de 57% a 54,3%, una oferta que el comisionado David Stern calificó de "modesta".

"Calificar de modesta nuestra oferta no es preciso", dijo Fisher.