El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, confió hoy en que habrá una "participación sustancial" del sector privado en el segundo programa de rescate griego que está preparando la Unión Europea (UE).

Rehn dijo que la UE está trabajando "de manera descentralizada" -en alusión a los contactos de los Gobiernos de la zona del euro con las entidades financieras- para convencer a bancos y aseguradoras de que participen de forma voluntaria en el programa.

"Ese trabajo se está produciendo de manera descentralizada y espero que dé resultados en términos de participación sustancial del sector privado y de evitar un incumplimiento crediticio" por parte de Grecia, afirmó el comisario en unas declaraciones al llegar a una reunión de dirigentes liberales europeos, previa a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la UE de hoy.

Rehn añadió que la UE trabaja sobre la participación voluntaria de bancos, aseguradoras y fondos de pensiones con bonos griegos en una renovación automática y voluntaria de esos títulos de deuda "para que no se produzca un incumplimiento crediticio".

Aún así, el comisario reconoció que "hay distintas interpretaciones" sobre la definición de la voluntariedad de la participación privada en el programa.

La cumbre comunitaria tratará hoy el nuevo programa -sobre cuyo volumen no hay cifras concretas, aunque se ha avanzado que sería similar al puesto en marcha el año pasado (110.000 millones de euros)-.

"Espero que el Consejo Europeo reitere los mensajes del Eurogrupo y la Comisión Europea, subrayando la importancia de adoptar antes de finales de mes el programa de privatizaciones a medio plazo", insistió el responsable de economía en la CE.

Antes de la cumbre, los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se reunirán con el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, para discutir la puesta en marcha de los programas de reforma en Grecia, que deben permitir que el Eurogrupo anuncie el 3 de julio el desbloqueo del quinto tramo del actual programa de rescate.

Olli Rehn recalcó que también tiene que haber un consenso entre los principales partidos políticos griegos, después de que la oposición conservadora se ha opuesto hasta ahora a los proyectos de reformas del Ejecutivo de Atenas.

En este sentido, recordó que Durao Barroso propuso el pasado martes adelantar la entrega a Grecia de hasta 1.000 millones de euros de los fondos estructurales de la UE para dinamizar la economía y fomentar el empleo, a fin de compensar al país por los efectos de las duras medidas de ajuste que exigen los socios del euro a cambio de la ayuda internacional que evite la bancarrota.

"Trabajamos con Grecia para reformar el país", insistió Rehn, "pero lo primero, Grecia debe ayudarse a sí misma para que otros europeos puedan ayudar a Grecia".