Panamá firmará mañana viernes con Francia un tratado para prevenir la doble tributación (TDT), con lo que espera que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la saque de su "lista gris" de paraísos fiscales.

Con la suscripción de ese documento, lo que está previsto el viernes en París, el país centroamericano sumará un total de doce TDT y llenará los requisitos de la OCDE para colocarlo en la "lista blanca" o de países que cumplen sus normas.

Cerca de dos décadas le tomó a Panamá ponerse "a derecho" con las recomendaciones de la OCDE, especialmente en la apertura para el intercambio de información tributaria, a lo que se resistía por la naturaleza de su régimen fiscal, de corte territorial y no global, lo que, según funcionarios panameños, le costó ser incluido en la "lista gris".

Pero al final firmó hasta un tratado de intercambio de información tributaria (TIIT) con su principal socio comercial, Estados Unidos.

Los viceministros panameños de Economía, Frank De Lima y de Finanzas, Dulcidio De la Guardia, dijeron a Efe que no importa que no todos los doce tratados hayan sido suscritos con países miembros de la OCDE -de hecho solo nueve lo son- ya que lo destacable es se hizo con naciones con las que Panamá tiene una relación comercial "relevante".

Los socios de la OCDE con los que Panamá firmó acuerdos contra la doble tributación y de intercambio de información fiscal son Corea del Sur, España, Estados Unidos, Holanda, Italia, Luxemburgo, México y Portugal, y mañana el de Francia, mientras que tiene pendiente suscribir esos convenios con otros miembros como Bélgica, Irlanda y Checa.

El país centroamericano también ha suscrito los convenios fiscales con países no miembros de la OCDE como Singapur, Qatar y Barbados, con los que la relación comercial es nueva.

El ministro panameño de Obras Públicas, Federico Suárez, será quien suscriba mañana el TDT con el secretario de Estado francés de Comercio Exterior, Pierre Lellouche, quien se encuentra en París para participar en una reunión con la UNESCO sobre patrimonio histórico.

Pero no todos están contentos en Panamá, sobre todo con el tratado de intercambio de información fiscal con Estados Unidos, contra el que hay una demanda de inconstitucionalidad en la Corte Suprema presentada por el Colegio de Abogados.

El exembajador panameño en Washington y abogado Eduardo Morgan afirmó en un reciente foro del Consejo Interamericano de Cooperación y Producción (CICYP) que Estados Unidos es un "verdadero paraíso fiscal", porque, argumentó, no suministra información de los depósitos de extranjeros en su sistema bancario a nadie.

Morgan añadió además que la OCDE es "un cartel" que no aplica a sus propios socios las reglas que exige a otros países.

En cambio, su colega José Javier Rivera, presidente de la firma Rivera, Bolívar y Castañeda, dijo a Efe que los tratados fiscales "no perjudican en nada" a Panamá, y recomendó que "no debe demorarse su aprobación" para que el país deje de "arrastrar ese lastre de que en él existen bancos de gaveta (de papel)".

El viceministro de Finanzas panameño rechazó la consideración de "paraíso fiscal" achacada al sistema libre de impuestos a las importaciones en el puerto de Colón, el principal del hemisferio occidental, que "funciona como otros similares" del mundo con incentivos especiales.

Al respecto, De Lima apuntó que todo deviene por el régimen fiscal territorial que rige en Panamá, que solo grava la ganancia generada dentro del territorio nacional, a diferencia de los países OCDE que exigen a sus contribuyentes tributar por cualquier ganancia que tengan en cualquier parte del mundo.