La Federación Brasileña de Bancos (Febraban) redujo hoy su expectativa de inflación para 2011, del 6,3 % prevista en mayo a un 6,2 %, y la de crecimiento del producto interior bruto (PIB) para este año, del 4,1 % en mayo a un 3,9 %.

El economista jefe de la Febraban y responsable del estudio de perspectivas de la entidad, Rubens Sanderberg, indicó que a pesar de que la reducción en la previsión de inflación es de apenas un 0,1 punto porcentual, las expectativas del sector son "optimistas".

"Nosotros veníamos de un escenario progresivamente deteriorado y eso se invirtió", apuntó Sardenberg en declaraciones a la estatal Agencia Brasil.

Según los bancos, la expectativa del crecimiento de PIB presentó también una reducción para este año, al pasar del 4,1 % en mayo para el 3,9 %.

El estudio elaborado por 31 analistas apuntó que la economía brasileña está en el "rumbo del ajuste" y con una expectativa de "inflación contenida", como respuesta a las medidas de control adoptadas por el Gobierno, que no será necesario ampliarlas.

El cálculo para la inflación en 2012 fue del 5 %.