Varias ONGs denunciaron hoy frente al FMI en Washington la esperada elección de la ministra de Economía francesa Christine Lagarde como responsable del organismo, que calificaron de una "coronación" y no un proceso democrático.

Los asistentes escenificaron, en un pequeño parque frente al Fondo Monetario Internacional (FMI), una ceremonia de coronación en la que dos jóvenes con un brazalete de la Unión Europea impusieron una corona a la "reina" Lagarde.

"Nada ha cambiado. El ganador de este proceso se conocía antes de empezar", dijo a Efe Sarah Wynn-Williams, portavoz de la organización Oxfam, una de las organizaciones que denunció, junto con Jubilee y Americans for Informed Democracy, el proceso en marcha en el FMI.

La titular de Economía francesa compite, junto con el gobernador del banco central mexicano Agustín Carstens, por el puesto de director gerente del FMI, que quedó vacante el mes pasado tras la dimisión del francés Dominique Strauss-Kahn, acusado de intento de violación.

La percepción generalizada es que Lagarde será la elegida para sustituir a Strauss-Kahn, un anuncio que se dará a conocer para finales de mes.

El FMI ha estado dirigido por un varón europeo desde su creación en 1945 en virtud de un pacto de caballeros que otorga la presidencia del Banco Mundial a un estadounidense.

Europa cuenta con un tercio de los votos en el FMI, lo que coloca a cualquier candidato del Viejo Continente en una ventajosa posición de partida.

Los países emergentes aducen que la estructura del organismo debe de cambiar para reflejar su creciente peso global, pero han sido incapaces de cerrar filas frente a un candidato.

"Apreciamos que un candidato emergente se haya presentado para demostrar que es posible pero en realidad el nombre del próximo candidato del FMI se decidió en París y en los pasillos de Washington", dijo Wynn-Williams.

La activista recordó que en 2006 el G20, integrado por los principales países desarrollados y en desarrollo, prometió un "proceso abierto" pero insistió en que pese a esas promesas "nada ha cambiado" y se mantiene el "statu quo".

"Las promesas no significan nada. Lo que importan son los resultados", añadió, para subrayar su "sorpresa" con el hecho de que sean relativamente "pocos" los que denuncien la ausencia de democracia en el proceso en marcha.

Carstens aseguró el martes tras su reunión con el consejo ejecutivo del FMI que "definitivamente debe de haber una mayor apertura en el Fondo" y aseguró que en el actual proceso de selección de liderazgo el Fondo se juega su legitimidad.