El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mostró hoy su "profunda preocupación" ante "las duras sentencias" dictadas en Baréin contra 21 opositores y pidió garantías a las autoridades del país para que los condenados puedan apelar las penas impuestas y se enfrenten a un "juicio justo".

El secretario general de la ONU "recibe con gran preocupación las duras sentencias, entre las que se encuentra la cadena perpetua, dictadas contra 21 activistas políticos, defensores de los derechos humanos y líderes de la oposición en Baréin", señaló su portavoz, Martin Nesirky, en un comunicado.

El diplomático exhortó a las autoridades bareiníes a que permitan "a los acusados ejercer su derecho de recurrir (las condenas)" y a que actúen "en estricta conformidad con sus obligaciones internacionales sobre derechos humanos, entre los que está el derecho a las debidas garantías procesales y a un juicio justo".

La justicia militar de Baréin condenó el miércoles a cadena perpetua a ocho opositores, clérigos chiíes y activistas de derechos humanos por intentar derrocar al régimen bareiní durante las protestas que estallaron el pasado mes de febrero en el país.

Además de los ocho condenados a cadena perpetua, otros trece políticos y activistas fueron procesados y recibieron condenas que van desde los dos a los quince años de prisión.

Las sentencias han suscitado el rechazo de la oposición, que considera que comprometen el éxito del diálogo nacional propuesto por el monarca bareiní, Hamad bin Isa al Jalifa, para principios del próximo mes con el fin de poner fin a la crisis.

En ese sentido, el secretario general de la ONU dijo en el mismo comunicado que espera que "las autoridades bareiníes hagan todo lo posible para crear un ambiente que conduzca al inicio del diálogo nacional" anunciado por el rey de ese país.

Ban considera que ese diálogo deber ser "efectivo y sin exclusiones y responder a las legítimas aspiraciones del pueblo".

La revuelta popular en Baréin comenzó el pasado 14 de febrero para pedir reformas políticas en el reino, pero algunos grupos chiíes partidarios de la línea dura contra el régimen exigieron un mes después la destitución de la monarquía en el país y su reemplazo por una "república democrática".