El Gobierno de Evo Morales rechazó hoy las críticas de la oposición a su decisión de denunciar la convención de la ONU sobre estupefacientes de 1961 y aseguró que seguirá cumpliendo sus compromisos en la lucha contra el narcotráfico.

En declaraciones a Efe, el ministro boliviano de la Presidencia, Carlos Romero, lamentó las opiniones de la oposición en sentido de que se fomentará el narcotráfico al abandonar el país el convenio de 1961.

Romero también negó que Bolivia vaya a aislarse o a ser sancionada tras esta decisión porque "ha dado pasos significativos" en la lucha contra la drogadicción, el narcotráfico y en la destrucción de plantaciones ilegales de hoja de coca.

Diputados opositores y algunos analistas criticaron la aprobación en la Cámara baja, dominada por el oficialismo, de una ley que presentó el Ejecutivo para abandonar la convención como protesta porque la ONU no ha despenalizado el masticado de la hoja de coca.

La ley señala que Bolivia podrá volver a pedir en enero de 2012 su adhesión a la Convención, pero sin los artículos que vetan el masticado de coca, porque se contradicen con la Constitución, promulgada por Morales en 2009, que considera sagrada esa planta.

Romero señaló que Bolivia está "haciendo uso de un derecho" al denunciar el convenio que, según dijo, "pretende hacer equivaler la coca con la cocaína", lo que rechaza el Gobierno.

Aseguró que en los seis meses en que el país esté fuera del convenio, se mantendrán "los mecanismos que se han venido aplicando hasta ahora" en la lucha antidrogas.

"No vamos a variar ni un milímetro en esa decisión, lo haremos en el contexto de la comunidad internacional, promoviendo también acuerdos con otros Estados y cumpliendo los acuerdos que existen actualmente. Pero eso no significa distorsionar la lucha contra el narcotráfico ni criminalizar la hoja de coca", añadió.

La coca tiene en Bolivia usos permitidos, como su masticado o "acullicu", y otros en medicina e industria, pero sobre todo es usada para fabricar cocaína, según organismos internacionales.

La oposición ha criticado también la decisión del Gobierno porque coincide con el juicio del general René Sanabria, exjefe antidrogas de Morales, que hoy se declaró culpable de narcotráfico ante un tribunal de Miami (EE.UU.).

Al respecto, Romero dijo que el Gobierno alienta "la necesidad de que esos hechos sean esclarecidos adecuadamente" porque "quien ha incurrido en la comisión de un delito tiene que ser sancionado".