La Comisión Europea (CE) está dispuesta a adelantar la entrega de parte de los fondos estructurales que corresponden a Portugal para contrastar las consecuencias de los ajustes contenidos en el programa de rescate al país sobre el crecimiento.

El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Barroso, anunció la posibilidad de "reorganizar" los fondos correspondientes a Portugal, tal y como Bruselas planea hacer en el caso de Grecia, en una rueda de prensa que ofreció tras reunirse con el primer ministro luso, Pedro Passos Coelho.

"Si pudiéramos dar alguna ayuda para relanzar el crecimiento a través de los fondos estructurales, lo haremos", explicó Barroso en la comparecencia que ofreció junto a Passos Coleho en la capital belga.

Esta reprogramación discutida por ambos líderes "consistiría en adelantar algunos programas para que puedan dar resultados más inmediatos" sobre el crecimiento económico del país y la situación de sus ciudadanos.

"La tasa de crecimiento en Portugal es relativamente mejor que en otros países, pero siempre es posible tener resultados más inmediatos en términos de apoyo del crecimiento a través de una reprogramación", defendió Barroso.

En todo caso, el presidente de la CE consideró que el crecimiento no se logra únicamente a través de "medidas de estímulo" e insistió en que el objetivo de la consolidación fiscal defendida por las instituciones internacionales es el crecimiento económico.

"Cada euro que los portugueses pagan para refinanciar la deuda es un euro que no va a sanidad, educación y bienestar", enfatizó Barroso, quien aseguró que reducir la deuda y el déficit "es la medida más social", pues sólo así se recupera la confianza de los mercados y se crean las condiciones para el crecimiento y la generación de empleo.

Por su parte, el primer ministro luso aseguró que su país cuenta con las condiciones necesarias para garantizar que el programa de asistencia financiera sea "un éxito" tanto para Portugal como para Europa.

Passos Coelho subrayó el hecho de que el 85 % de los parlamentarios del país apoyen el programa de asistencia financiera pactado con las instituciones internacionales y anunció su intención de avanzar sobre el mismo adoptando "tantas decisiones prácticas tangibles como sea posible" en los próximos dos meses, en los que ni el Gobierno ni el Parlamento del país se tomarán vacaciones.

"Sólo quiero decir que Portugal está agradecido de haber recibido la ayuda de los socios europeos en estos momentos difíciles", dijo el primer ministro, quien añadió que su país devolverá "el favor" y la "confianza depositada" con "mucho trabajo duro y compromiso".