Enviados de Colombia y Venezuela arribaron el jueves a esta capital para verificar las denuncias de que el gobierno hondureño habría irrespetado el Acuerdo de Cartagena de Indias, que permitió el retorno de Honduras a la OEA y la repatriación del derrocado presidente Manuel Zelaya.

La misión la encabezan la vicecanciller de Colombia, Patria Londoño, y el asesor de la Secretaría de Relaciones Exteriores de Venezuela, Ramón Gordín.

Los dos se reunieron de inmediato con el presidente Porfirio Lobo y la ministra de Derechos Humanos, Ana Pineda. No se formularon declaraciones de inmediato.

Colombia y Venezuela integran la Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Cartagena firmado el 22 de mayo por Lobo y Zelaya (2006-2009).

Los funcionarios sudamericanos investigarán en dos días una denuncia de Zelaya de que Honduras violó el convenio porque los tribunales dispusieron el reciente arresto domiciliario de su ex ministro de la Presidencia, Enrique Flores, encausado por cuatro casos de corrupción por desviar en su gestión más de cinco millones de dólares.

Flores es miembro de la Comisión Política de los zelayistas agrupados en el Frente Nacional de Resistencia Popular y se refugió en Nicaragua luego del golpe de estado contra Zelaya en junio de 2009. Retornó al país junto a su líder el 28 de mayo.

La canciller colombiana María Angela Holguín aseguró el jueves a Radio Caracol de Bogotá que "el Acuerdo de Cartagena es muy claro (y) dice que se respetarán los derechos de los ex funcionarios del ex presidente Zelaya dentro del marco (de) la Constitución. Y es clarísimo en que si hay un juicio por algo que no es político, como en este caso (que es de) un tema de corrupción, pues es difícil que se interprete que el acuerdo los cubre".

La Unión Cívica Democrática (UCD), formada por más de 30 organizaciones que apoyaron el golpe de Estado, calificó de "vergonzosa" la llegada de los enviados de Colombia y Venezuela.

"Se trata de una vergonzosa y flagrante intervención a los asuntos internos del país", dijo en rueda de prensa el líder de la UCD, Jorge Yllescas.

Afirmó que el Acuerdo de Cartagena "es un convenio político entre Lobo y los presidentes de Colombia (Juan Manuel Santos) y Venezuela (Hugo Chávez)... y, por eso, no es ley en Honduras, sencillamente porque no ha sido aprobado por nuestro Congreso".

También acusó a Lobo de "permitir la injerencia extranjera en el destino de los hondureños".