Las mayores economías del mundo acordaron el jueves adoptar medidas para estabilizar el precio de los alimentos tras años de súbitas fluctuaciones causadas por la inestabilidad global, especialmente en los países pobres.

El ministro francés de Agricultura Bruno Le Maire dijo que la reunión de sus colegas del G20 acordó establecer un sistema transparente para dar seguimiento a los suministros globales y las reservas de emergencia de alimentos, así como profundizar las investigaciones sobre nuevos tipos de trigo y crear un mecanismo de respuesta rápida para encarar la sequía en los países productores.

"Es un logro excelente para la comunidad internacional que aún nos permite creer en el poder de la solidaridad y de trabajar juntos para encarar las grandes interrogantes que encara el planeta, como el futuro de la agricultura mundial", dijo a los periodistas.

El encarecimiento de la energía causó un aumento en el precio de los alimentos en el 2008 que ocasionó penurias a nivel mundial y desórdenes en varios países en desarrollo.

En un indicio de la gravedad de la crisis, es la primera vez que la agricultura y seguridad de los alimentos forman parte de una cumbre del G20.

"Todos comprendemos la necesidad de establecer nuevas normas y regulaciones a los productos en el mercado de la agricultura", dijo Le Maire.

El presidente del Banco Mundial Robert Zoellick acompañó al ministro francés durante la conferencia de prensa para respaldar las nuevas medidas.

"No podremos impedir que oscilen los precios de los alimentos, pero podemos corregir las oscilaciones y podemos proteger a los pobres, ya sean pequeños agricultores o consumidores", agregó.

Uno de los aspectos clave del nuevo acuerdo es el Sistema de Información del Mercado Agrícola, que ayudará a impedir las especulaciones en los alimentos al aportar a todos los países de forma instantánea la situación de las existencias mundiales de ciertos productos y su consumo, dijo Zoellick.

"Lo que vimos en el 2008 cuando comenzaron a subir los precios de los alimentos fue la falta de información sobre las existencias y su disponibilidad, lo que puede crear pánico en los mercados, y es el pánico el que fomenta el aumento de los precios", agregó Zoellick. "La incertidumbre fomenta la volatilidad".

El encarecimiento del trigo y otros alimentos básicos en el 2008 ocasionó desórdenes callejeros en muchos países y fomentó una agitación generalizada.