Ecuador estableció una red de conexiones por avioneta subsidiadas para comunicar con el mundo a comunidades enclavadas en el corazón de la selva, un proyecto que se agrandó hoy con la inauguración de una nueva línea a la localidad de Lorocachi.

El programa le cuesta al Estado cinco millones de dólares al año, provenientes del 12 % de la renta petrolera, un porcentaje que por ley debe beneficiar a las regiones de donde se bombea el crudo, según informó a Efe el Secretario Ejecutivo del Instituto para el Ecodesarrollo Amazónico (Ecorae), Carlos Viteri.

Para Viteri esta conexión "era una deuda urgente" del Gobierno para los habitantes de la Amazonía que, a su juicio, "ha sido de las zonas más excluidas" del país, dada la carencia de servicios básicos como un sistema de salud.

Una de estas comunidades es Lorocachi, donde habitan unas 600 personas que subsisten básicamente de la agricultura.

Nancy Santi, habitante de la comunidad, explicó que con la llegada de la avioneta esperan abrir puertas de comercio con otros sitios, al poder transportar a bajo coste productos agrícolas y sus artesanías.

A Lorocachi no llega ninguna carretera, por lo que la nueva conexión es "un beneficio para poder salir y regresar", así como "trasladar a los enfermos o comprar cosas que necesitan las familias", explicó Santi.

Viteri detalló que el viaje en avioneta desde la localidad de Shell, que sí tiene carretera, a Lorocachi cuesta alrededor de 190 dólares, pero el trayecto estará subvencionado para los habitantes de la región, que pagarán 15 dólares, mientras que para los discapacitados, menores o ancianos será la mitad de esa cifra.

Proyectos similares se han llevado a cabo en ocho comunidades de de las provincias amazónicas de Pastaza y de Morona Santiago, pero el Gobierno quiere expandirlos por todo el territorio selvático.

Según la Ecorae, cuando esté al completo este programa podría beneficiar a alrededor de 50.000 personas, mientras que, por el momento, se aprovechan poco más de 10.000.

Las avionetas, con capacidad para veinte personas, son pilotadas por personal de las Fuerzas Aéreas del Ecuador (FAE), y en Lorocachi aterrizan en una pista de arena de 640 metros de largo, en el seno de la Amazonía, donde sus habitantes albergan en casas de maderas.

En medio de este paisaje idílico, repleto de abrumadora naturaleza y marcado por el río, la vida no es sencilla.

"Somos un lugar olvidado por la patria, en la frontera, pero el transporte aéreo será una ventaja para la juventud y la niñez", dijo el docente de la escuela, Abdalá Calapucha, quien enfatizó que facilitará la llegada de material educativo como pupitres, libros o pizarras.

Viteri resaltó que las provincias amazónicas son ricas en biodiversidad y en recursos como el petróleo, pero no han recibido beneficios por esas riquezas.

Por eso, ahora, con proyectos como éste se quiere "invertir la injusticia", para que los habitantes de la zona tengan acceso a una vida más digna.