Los cultivos de hoja de coca han crecido en Perú por quinto año consecutivo, aunque a menor ritmo en 2010 frente a los años precedentes, al registrarse un alza de 2,2 % y llegar a las 61.200 hectáreas, según el informe revelado hoy por la Oficina de la ONU contra la droga y el delito (UNODC) y el Gobierno peruano.

La producción nacional total de hoja también creció en 2010 un 1,2 % con respecto al 2009, al sumar un mínimo de 129.500 toneladas, lo que vuelve a poner a Perú como primer productor mundial de hoja, si bien el Gobierno peruano contradice esas cifras de medición.

Pese a que el informe no contiene datos sobre la producción de cocaína, Efe pudo saber de fuentes que pidieron el anonimato que Perú se ha convertido también en primer productor mundial de clorhidrato de cocaína, pero la cifra no se revela por ser un momento "políticamente inoportuno" al producirse un relevo en el gobierno.

El informe subraya que los productores de coca han logrado mejorar el rendimiento por hectárea, mientras que los procesadores de clorhidrato también han conseguido "necesitar menores volúmenes de hoja en los actuales procesos de transformación química", por lo que considera que deben actualizarse los instrumentos de medición.

El presidente del organismo peruano antidrogas, Rómulo Pizarro, recordó ante los periodistas que más allá de quién encabece la lista mundial de productores es más importante reconocer la influencia del narcotráfico como "primer generador de corrupción, violencia y terrorismo en el país".

Según sus cifras, el negocio del narcotráfico inyecta entre 2.000 y 2.500 millones de dólares anuales en la economía peruana, y contra ello el Estado peruano sólo dedica 420 millones en sus distintas políticas antidrogas, por lo cual solicitó un mayor apoyo de Estados Unidos y Europa, lugares donde se concentra el consumo de cocaína.

Además, el cultivo de coca es una de las principales causantes de la deforestación en el país, porque ha supuesto ya la desaparición de 2,5 millones de hectáreas de bosque.

Ante estas cifras preocupantes, Pizarro destacó que la "buena noticia" es que el crecimiento en las hectáreas de hoja ha bajado, ya que en 2008 subió un 4,5 %, en 2009 un 6 % y en 2010 se ha quedado en 2,2 %.

También destacó el éxito de los programas de sustitución de cultivos, que han llevado a que en algunas regiones antes dedicadas casi por exclusivo a la coca, como el Alto Huallaga, se redujera el área sembrada en más de un 25 %.

No obstante, reconoció que los productores han trasladado sus cultivos a otras zonas del país y por ello el resultado final se traduce en un incremento.

Pizarro se mostró confiado en que el próximo gobierno de Ollanta Humala tome en serio la amenaza del narcotráfico, con el fin de que en el país no ocurra lo mismo "que a Colombia en el pasado o lo que a México".

La confianza de Pizarro se da pese a que Humala se ha mostrado contrario a lo que llama la "erradicación compulsiva" de coca y a que cuenta entre sus aliados con grupos de cultivadores de la hoja.

En Perú el cultivo de coca es legal, como en Bolivia, y de hecho 9.000 de las hectáreas cocaleras están dentro del circuito reconocido por el estado, mientras que el resto (52.200) están de algún modo dentro de las redes del narcotráfico. EFE