Las protestas en la región peruana de Huancavelica, que ya han dejado tres muertos y 43 heridos, continúan hoy a pesar del anuncio de solución al conflicto realizado por el Ejecutivo en Lima.

Según informó a Efe Abel Chiroque, representante de la Defensoría del Pueblo en dicha región, ubicada en la sierra sur de Perú, los manifestantes continúan protestando en las calles contra la creación de una nueva universidad en la zona y provocando enfrentamientos con las fuerzas del orden.

Aunque el Ejecutivo peruano anunció hoy que emitirá un decreto supremo que otorgará un presupuesto propio a la nueva universidad de Tayacaja, lo que evitaría que esta dependa del presupuesto de la ya existente Universidad Nacional de Huancavelica.

"Lo que se va a hacer es proveer a la universidad de Tayacaja de un fondo propio. La de Huancavelica, por su parte, mantendrá lo suyo también", afirmó la primera ministra, Rosario Fernández, a los periodistas.

Sin embargo, y según explicó Chiroque, los manifestantes mantienen sus medidas de fuerza a la espera de que se publique oficialmente dicho decreto, ya que, aseguran, desconfían del anuncio del Ejecutivo.

Entre ayer y hoy, tres personas, un hombre de 30 años, otro de 22 y un niño de 14, han fallecido a consecuencia de los enfrentamientos, mientras que las personas heridas, entre civiles y policías, ya son 43.

Los universitarios, secundados por varias organizaciones civiles regionales, mantienen desde el pasado 14 de junio una huelga indefinida en rechazo a la ley que crea la Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja.

Según esta ley, la nueva universidad comenzaría a operar en una sede distrital de la Universidad Nacional de Huancavelica, algo que los manifestantes consideran que perjudicará a este centro de estudios superior al perder recursos tanto económicos como logísticos.

Tras varios días en los que se registraron esporádicos choques entre los manifestantes y las fuerzas del orden, los enfrentamientos crecieron ayer cuando un grupo de personas lanzó neumáticos encendidos y piedras las oficinas del gobierno regional de Huancavelica.

En respuesta, un contingente policial reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos y, según versiones de los propios manifestantes, disparos de perdigones.