Unos veinte mil estudiantes secundarios volvieron a marchar contra el gobierno el jueves para demandar reformas a la enseñanza media al tiempo que las autoridades entregaron una propuesta a sus demandas.

La policía reprimió profusamente con gases lacrimógenos y carros lanzaagua a pequeñas grupos que lanzaron proyectiles cuando aún no concluía la extensa marcha por el centro capitalino.

Según la policía, en la nueva manifestación de protesta contra el gobierno derechista del presidente Sebastián Piñera participaron unos 20.000 jóvenes.

Los estudiantes secundarios, que mantienen ocupados muchos de sus escuelas y paralizadas parcialmente sus actividades desde hace dos semanas, demandan el término de la dependencia de la enseñanza media de las municipalidades, la reconstrucción de los locales destruidos el año pasado por un devastador terremoto y un pase gratuito todo el año para el transporte público, entre otras peticiones.

Un sector de los estudiantes exige también la renuncia del ministro de Educación, Joaquín Lavín, a quien atribuyen un conflicto de intereses por haber sido uno de los propietarios de una universidad privada.

Mientras se realizaba la marcha de estudiantes, a la que se sumaron grupos de universitarios y dirigentes del Colegio de Profesores, un grupo de dirigentes estudiantiles secundarios se reunió con Lavín, quien les entregó una respuesta a sus demandas. La propuesta oficial será estudiada el fin de semana por los dirigentes estudiantiles.

También el fin de semana dirigentes de las universidades, que la semana anterior convocaron a un paro y una marcha que convocó a unos 70.000 manifestantes, analizarán la propuesta del gobierno para responder a las demandas de los estudiantes y los rectores de las universidades. Entre sus exigencias figuran un mayor aporte del estado a las universidades y el control del lucro en las entidades privadas.

El gobierno les ofreció aportar 75 millones de dólares para la enseñanza superior.

La respuesta del gobierno a los secundarios no satisfizo, sin embargo, a sus dirigentes. "En ningún punto concuerda con la estatización de la educación", dijo el dirigente Diego Mellado, aunque valoró el gesto del gobierno de responder a sus demandas. "Para nosotros obviamente es un avance", agregó.

El subsecretario de Educación, Fernando Rojas, instó a los estudiantes a acoger la propuesta y a dialogar una vez que depongan sus tomas de locales.

"Nosotros siempre hemos estado abiertos a dialogar con todos los sectores", dijo Rojas.

Pero los estudiantes anunciaron que continuarán con sus protestas y que participarán del nuevo paro nacional convocado para el 30 de junio por universitarios y profesores.

En los incidentes registrados al término de la protesta hubo una cantidad indeterminada de detenidos y un policía resultó herido con un perdigón.