El Acuerdo de Libre Asociación negociado entre Centroamérica y la Unión Europea (UE) será suscrito en noviembre próximo por los gobernantes de las dos regiones, para que el mismo cobre vigencia a partir del segundo semestre de 2012, informaron hoy fuentes oficiales.

La decisión fue tomada durante una reunión de trabajo sostenida hoy en la capital guatemalteca por los cancilleres y ministros de Economía y Comercio de Centroamérica, con el comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht.

El encuentro se realizó en el marco de la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica que se celebra en la capital guatemalteca, en la que De Gucht participa en representación de la UE.

El ministro guatemalteco de Economía, Luis Velázquez, dijo a los periodistas que durante el encuentro los representantes de las dos regiones acordaron tener listos los protocolos del acuerdo debidamente traducidos a los idiomas oficiales, a más tardar en la primera semana de julio próximo.

"La idea es que el acuerdo sea suscrito en noviembre", en Bruselas, Guatemala o El Salvador, según se convenga, para luego proceder al proceso de ratificación por parte de los Parlamentos de los 6 países de Centroamérica y 27 de la UE.

El Acuerdo de Libre Asociación, cuya negociación concluyó el 19 de mayo del año pasado en Madrid, se basa en los ejes de cooperación para el desarrollo, diálogo político y comercio.

En declaraciones a medios internacionales, De Gucht señaló que Europa ve en Centroamérica "un enorme potencial de desarrollo" porque cuenta con recursos y capital humano, aunque advirtió que debe trabajar en fortalecer su seguridad y justicia.

Para la UE, explicó el comisario de Comercio, "no se trata solo de un acuerdo comercial", sino de una asociación "basada en los tres elementos: político, cooperación y comercial".

De Gucht destacó que el Acuerdo de Libre Asociación representa "oportunidades de desarrollo" para Centroamérica, pero advirtió que para que éstas lleguen a toda la población, "la región debe conseguir su prosperidad".

"La justa distribución de la riqueza", necesaria para alcanzar la prosperidad, subrayó el alto funcionario de la UE, depende de los países de la región, y de que "las personas acaudaladas" contribuyan con esos objetivos.