Más estadounidenses solicitaron apoyo por desempleo la semana pasada, en una nueva evidencia de que el mercado laboral se está debilitando.

El Departamento del Trabajo dijo el jueves que las solicitudes subieron la semana pasada en 9.000 a una cifra estacionalmente ajustada de 429.000. Fue el segundo incremento en tres semanas y el mayor salto en un mes. Los pedidos de ayuda han superado los 400.000 durante 11 semanas consecutivas.

La cifra cayó por debajo de 400.000 en febrero y se quedó abajo de ese umbral por siete de las nueve semanas siguientes. Las solicitudes llegaron a estar en 375.000, un nivel que indica un crecimiento sostenible de puestos de trabajo. Pero subieron en abril a su nivel más alto en ocho meses, 478.000, y han disminuido poco desde entonces.

Los analistas dicen que la tendencia de las solicitudes en junio corresponde con un débil crecimiento de las nóminas de 130.000 por mes.

La economía necesita generar al menos 125.000 empleos mensuales para compensar por el crecimiento poblacional. Y al menos el doble de esa cifra para reducir la tasa de desempleo, que subió a 9,1% en mayo.

"Necesitamos que las solicitudes iniciales caigan por debajo de los 400.000 para indicar un crecimiento económico más sólido que ése en el que parecemos estar estancados", dijeron los analistas John Ryding y Conrad DeQuadros, en RDQ.

Las compañías redujeron sus contrataciones en abril ante el alza en los precios del combustible y los alimentos. Eso ha reducido los gastos de los consumidores en otras áreas, como muebles y artículos electrodomésticos, que ayudan a estimular el crecimiento económico.

Las empresas añadieron apenas 54.000 empleos netos en mayo, un paso mucho más lento que la ganancia promedio mensual de los tres meses previos, de 220.000.

La Reserva Federal reconoció el miércoles que la economía se ha desacelerado en los meses recientes. Funcionarios de la Fed dijeron además en una declaración al final de una reunión de dos días que "recientes indicadores del mercado laboral han sido más débiles que lo que se esperaba".

Como resultado, la banca central redujo su pronóstico para empleos y crecimiento este año. Ahora, la Fed proyecta que el desempleo al final del año va a ser de entre 8,6% y 8,9%, un pronóstico más pesimista que el previo, hace dos meses, cuando había estimado que la tasa al fin del año estaría entre 8,4% y 8,7%.