El movimiento separatista de Québec pierde rápidamente apoyo popular tras la derrota en las elecciones generales del pasado 2 de mayo, según una encuesta dada a conocer hoy en la provincia francófona canadiense.

La encuesta, realizada por la empresa Crop para los periódicos "La Presse" y "Le Soleil", indica que en un mes, el Partido Quebequés (PQ), que agrupa al movimiento independentista de la provincia, ha perdido cinco puntos porcentuales de intención de voto.

El sondeo coloca al PQ con un 29 por ciento de la intención de voto mientras que el federalista Partido Liberal de Québec (PLQ), que gobierna en la actualidad en la provincia, tiene un 35 por ciento, doce puntos más que en mayo.

Pero los resultados del PQ pueden ser incluso peores si se materializa la formación de un nuevo partido político nacionalista que no está interesado en la independencia de Québec y se encuentra liderado por el exministro del Partido Quebequés, François Legault.

Según los datos de Crop, el nuevo partido obtendría el 40 por ciento de los votos y se convertiría en la principal fuerza política de la provincia, por delante del PLQ, con un 26 por ciento de la intención de voto, y el PQ con un 17 por ciento.

El sondeo fue realizado a través de internet entre el 15 y el 20 de junio con entrevistas a 1.000 personas. Crop no indicó el margen de error de la encuesta.

El pasado 2 de mayo Canadá celebró elecciones generales en las que el Bloque Quebequés (BQ), que representa a los independentistas en el Parlamento federal, obtuvo su peor resultado electoral al perder 45 escaños y quedar reducido a cuatro diputados.

Las elecciones fueron ganadas por el Partido Conservador del primer ministro, Stephen Harper.

Los votos perdidos por el BQ fueron recogidos por el socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD), lo que fue interpretado por algunos analistas como un deseo de los quebequeses de alejarse del ideal separatista sin renunciar a su oposición al Gobierno.

El propio Legault, que ha expresado su preferencia por la soberanía de Québec, ha señalado que los quebequeses están cansados del punto muerto que existe entre separatistas y federalistas y que la población prefiere que la clase política se concentre en problemas como la educación o la sanidad.

Tras la dramática derrota electoral, el movimiento separatista de Québec parece que ha entrado en una creciente crisis.

A principios de junio, cuatro destacados integrantes del PQ anunciaron su salida del partido por entender que la líder del grupo, Pauline Marois, no hacía lo suficiente para promover la separación de la provincia.

El primer ministro de Québec, el liberal Jean Charest, tiene como límite hasta diciembre de 2013 para convocar elecciones en la provincia, aunque muchos comentaristas políticos consideran que los quebequeses serán convocados a las urnas en 2012.

Hasta las elecciones generales del 2 de mayo, los sondeos indicaban que el PQ ganaría con comodidad las próximas elecciones provinciales.

En dos ocasiones, en 1980 y 1995, el PQ ha convocado referendos independentistas mientras gobernaba en la provincia.