El presidente de EE.U.U, Barack Obama, da hoy los últimos toques a su discurso a la nación de esta noche, en el que dará a conocer un calendario de retirada de los cerca de 100.000 soldados estadounidenses en Afganistán.

Obama tiene previsto ofrecer su discurso, de unos 10 o 15 minutos de duración, a partir de las 20.00 hora local de hoy (00.00 GMT del jueves) desde la Casa Blanca.

Aunque la Casa Blanca no ha dado a conocer oficialmente los detalles del discurso del presidente, se espera que Obama anuncie cuántos soldados abandonarán este año Afganistán, una cifra que, según algunos medios estadounidenses, podría alcanzar los 10.000 militares.

El primer contingente abandonaría el país asiático el mes próximo, la fecha en la que Obama había prometido que comenzaría la salida de las tropas estadounidenses tras una década de conflicto.

A lo largo del año próximo se retirarían el resto de los 30.000 enviados el año pasado para reforzar a las fuerzas aliadas y acelerar la formación de las tropas afganas.

El resto de la retirada se produciría de manera paulatina hasta 2014, cuando la OTAN, en su cumbre del pasado noviembre en Lisboa, acordó que concluiría el proceso de marcha de las fuerzas aliadas.

Precisamente, EE.UU. será el anfitrión de la próxima cumbre de la Alianza, el año próximo, y Obama podría aprovechar su discurso a la nación -el sexto de su mandato- para anunciar que la reunión se celebrará en Chicago, su ciudad, el próximo mayo.

Obama comunicó su decisión sobre el calendario a sus asesores ayer martes en una serie de reuniones, entre ellas con el secretario de Defensa saliente, Robert Gates, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Se da la circunstancia de que ayer también quedó confirmado en el Senado por unanimidad como nuevo secretario de Defensa Leon Panetta, el hombre que tendrá que supervisar la retirada.

El presidente estadounidense ha informado también de su decisión a los países aliados, según ha confirmado la Casa Blanca.

La decisión de Obama llega tras decidir consejos contradictorios de sus asesores.

El estamento militar, y el propio Gates, abogaban por una retirada muy gradual y reducida al principio, con el argumento de que los logros de seguridad en Afganistán son aún muy frágiles.

Por contra, otros asesores, entre otras cosas ante la proximidad de las elecciones presidenciales el año que viene, y con la impopularidad de esta guerra de diez años en mente, son más partidarios de una marcha más rauda.

Según una encuesta de la cadena de televisión CBS, el 51 por ciento de los estadounidenses no cree que su país deba continuar en Afganistán, mientras que un 43 por ciento apoya esa presencia militar.

Los partidarios de una salida acelerada argumentan también que la muerte el pasado mayo del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, ha debilitado a esta organización y por lo tanto no es necesaria una presencia militar tan numerosa en la zona.

Obama se ha limitado a asegurar en declaraciones previas que la salida inicial será "significativa".

El anuncio del presidente tendrá lugar un día antes de que este se desplace a la base militar de Fort Drum, en el estado de Nueva York y cuartel de la X División de Montaña, cuyos soldados han sido destinados con frecuencia a Afganistán.