El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aplaudió hoy la reforma constitucional anunciada por el rey Mohamed VI de Marruecos y mostró su "esperanza" de que responda "concretamente a las legítimas aspiraciones del pueblo marroquí".

"El secretario general felicita al pueblo y al Gobierno de Marruecos por la manera pacífica en que han conducido el proceso nacional de reformas políticas", señaló el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado, en el que pidió a la juventud que se involucre en el proceso.

El máximo responsable de la ONU destacó "el papel constructivo" que pueden desarrollar todos lo actores nacionales y subrayó "la importancia en especial de la juventud", al tiempo que pidió a todos un compromiso constructivo para que el proceso de reformas siga adelante "mediante el diálogo y sin la violencia".

Ban "espera que el proceso de reformas responda concretamente a las aspiraciones legítimas del pueblo de Marruecos", añade el comunicado.

La reacción del secretario general, que el martes fue reelegido para seguir al frente de la ONU hasta 2016, se produjo cinco días después de que el monarca marroquí anunciara la reforma constitucional que será sometida a referéndum el próximo 1 de julio.

Esa reforma pretende profundizar en la separación de poderes y en el carácter parlamentario del sistema político marroquí, aunque el monarca mantiene importantes poderes, como el control de las Fuerzas Armadas.

Se crea la figura del presidente del Gobierno, en vez del actual primer ministro, que saldrá siempre del partido más votado en las elecciones legislativas y que gozará de prerrogativas como presidir el consejo de ministros, aunque solo por delegación del rey.

La mayoría de los partidos políticos apoyan la reforma, a la que, en cambio, se opone el llamado Movimiento 20 de Febrero, que agrupa a los jóvenes que han promovido protestas en Marruecos en el marco de la ola de las revueltas árabes.