La Reserva Federal reconoció el miércoles que la economía estadounidense crece con más lentitud que lo pronosticado, pero el banco central agregó que completará la planeada recompra de 600.000 millones de dólares en bonos de la Tesorería para el 30 de junio y anunció que no habrá más medidas para apuntalar la economía.

Al concluir una reunión de dos días, la Fed repitió su promesa de mantener bajo el precio del dinero, casi en cero, por un "prolongado periodo", promesa que formuló hace más de dos años.

La Fed dijo que ahora espera que la expansión económica sea de entre 2,7% y 2,9% este año, por abajo de su cálculo anterior de 3,1% a 3,3% que divulgó luego de su pasada reunión, en abril.

Los funcionarios de la Fed dijeron en una declaración que, en su opinión, la razón principal de la desaceleración económica, como el encarecimiento de la gasolina y la interrupción en el suministro de piezas y repuestos procedentes del Japón a causa de los desastres naturales, son temporales.

Una vez que amainen esos problemas, los directivos del banco central creen que la economía debería repuntar.

Sin embargo, en una conferencia de prensa efectuada después de la difusión del comunicado, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, reconoció que algunos de los problemas de la deceleración de la economía podrían persistir hasta el próximo año.

"Tal vez algunos de los vientos en contra que nos están preocupando, como la debilidad en el sector financiero, los problemas en el sector de la vivienda... algunos de estos vientos pueden ser más fuertes y más persistentes de lo que pensábamos", dijo Bernanke en respuesta a una pregunta acerca de si factores de carácter más permanente han dado lugar a la perspectiva más débil.

En un principio, el anuncio de la Fed tuvo poco efecto en los mercados accionarios y de bonos. Sin embargo, las acciones cayeron alrededor de las 14:30 horas, poco después de que Bernanke reconoció que algunos de los problemas que afectan a la economía pueden ir más allá de factores coyunturales. El promedio industrial Dow Jones cerró el día 80 puntos abajo.

El comunicado de la Fed del miércoles contrastó con la visión más optimista emitida cuando sus funcionarios se reunieron por última vez hace ocho semanas. En ese momento, el banco central dijo que el mercado laboral estaba mejorando gradualmente.

La nueva declaración reconoció la desaceleración que se produjo en los últimos dos meses. La economía añadió sólo 54.000 empleos en mayo, muchos menos que en los dos meses anteriores. El gasto del consumidor también se ha debilitado.

La Fed dijo que mantendrá sus existencias de bonos de la Tesorería en el nivel actual, medida que tiene como fin abaratar el precio del dinero tomado a crédito por empresas y consumidores, para fomentar el gasto.

Aunque el banco central destacó que la inflación ha aumentado, cree que, igualmente, será una coyuntura temporal.

Ben Bernanke y sus colegas intentan mantener a flote la economía dos años después de haber terminado oficialmente la recesión. El encarecimiento de los combustibles a principios de este año hizo más cautelosas a las empresas en sus gastos. El gasto de los consumidores empuja cerca del 70% de la economía.

El crecimiento económico tuvo una tasa anual de sólo 1,8% en los primeros tres meses de este año y los analistas no creen que sea mayor en el presente trimestre.

Además de precios más altos en los carburantes y la situación japonesa causada por un sismo y un maremoto, la Fed encara ahora un nuevo problema: el temor de que la crisis de la deuda soberana griega se extienda a otras naciones europeas muy endeudadas y se produzcan nuevas convulsiones en los mercados financieros globales.