El ex diseñador de Dior John Galliano se presentó en la corte el miércoles y dijo que no recuerda nada sobre los insultos antisemitas por los que se le acusa debido a su "triple adicción" al alcohol, los barbitúricos, y las pastillas para dormir.

"Tengo una triple adicción. Soy un alcohólico en recuperación y un adicto en tratamiento", dijo en inglés cuando se le preguntó por qué no recuerda lo ocurrido. El diseñador dijo que comenzó a beber en 2007 y que se volvió adicto al alcohol, los barbitúricos y los somníferos.

En cambio ofreció disculpas por sus insultos antisemitas en otro incidente que fue filmado en video y difundido por internet.

"Esa no es mi forma de pensar ni mi creencia", dijo. "En el video veo a alguien que necesita ayuda, que es vulnerable. Es el cascarón de John Galliano. Veo a alguien que está al límite".

Los fiscales pidieron una multa de no menos de 10.000 euros (14.400 dólares) para el diseñador. La corte dará su veredicto más adelante.

Los cargos conmocionaron al mundo de la moda y costaron a Galliano su puesto en la célebre casa de alta costura.

El diseñador británico compareció luego de pasar meses fuera de la vista del público. Vestía de manera discreta, para tratarse de él: de negro, pañuelo al cuello con pintas, bigote delgadísimo y pelo largo.

Galliano está acusado de proferir "insultos en público basados en el origen, la filiación religiosa, la raza o la etnicidad", lo que conlleva penas máximas de seis meses de prisión y multas por 22.500 euros (32.175 dólares).

El célebre diseñador ocupó un asiento de primera fila en la sala revestida en madera y dorados del Palacio de Justicia, junto a un intérprete y de frente a los tres jueces que decidirán su suerte. La sala de la corte estuvo atestada de periodistas. Las cámaras de televisión que lo siguieron hasta la puerta tuvieron que quedarse afuera.

El incidente por el que se desató el escándalo ocurrió el 24 de febrero de 2011, cuando supuestamente profirió insultos antisemitas a una pareja.

Después de su detención en febrero, dijo Galliano, se sometió a dos meses de tratamiento por rehabilitación en Arizona y en Suiza.

"Tras cada período de gran creatividad, sufría una caída y el alcohol me ayudaba", y añadió que su creatividad "ayudó a convertir a Dior en un negocio multimillonario".

Cuando le preguntaron por qué no le contó a los investigadores policiales sobre sus adicciones, respondió: "En ese estado, negaba todo. Tomaba píldoras y alcohol, y negaba todo".

Una pareja alega que Galliano hizo comentarios antisemitas sobre ellos en un café. La policía lo detuvo entonces para interrogarlo, y una prueba de alcoholemia determinó que estaba borracho. Posteriormente, otra mujer hizo una denuncia similar, acerca de un incidente en el mismo café en octubre. El juicio contempla las dos acusaciones.

Días después del incidente de febrero, el tabloide británico The Sun difundió en su página de internet un video en el cual Galliano, borracho, insultaba a otro cliente del café y decía "amo a Hitler".

En la corte, habló de la cantidad de trabajo agotadora en Dior y en su propio sello, John Galliano, debido en parte a la crisis financiera. "Estaba muy ocupado", dijo, y añadió que no tuvo tiempo para llorar la muerte de su padre en 2005 y de su mano derecha en 2007.

La mujer de la pareja insultada, Geraldine Bloch, dijo que Galliano pronunció "por lo menos 30 veces" la palabra "judío" durante el altercado, que duró 45 minutos.

Cuando le cuestionaron por qué aparentemente nadie más en el café escuchó esa palabra, Bloch se declaró "muy sorprendida".

La profesora de inglés Marion Bully, convocada como testigo por la defensa, dijo que Galliano insultó a la pareja con obscenidades, pero aseguró que "no escuché nada antisemita".

Bully también dijo que le sorprendió que en vez de cambiar de mesa, la pareja se quedó junto a Galliano y pidió otra bebida.

"Era difícil saber quién había insultado a quién", dijo a la corte.

El veredicto podría depender de si los insultos fueron públicos o no. Si se decide que no fueron públicos el cargo podría convertirse en uno por delito menor.

La fiscalía consideró que los insultos antisemitas fueron públicos pues por lo menos un cliente escuchó al diseñador profiriéndolos contra la pareja que presentó el caso al inicio.

La defensa sostiene que Galliano no estaba expresándose de forma pública en el café y que no tenía realmente la intención de insultar, por su estado de ebriedad.

El incidente de febrero y el video repercutieron en todo el mundo de la alta costura porque se conocieron en vísperas de la Semana de la Moda de París.

Dior despidió a Galliano y denunció sus declaraciones. Desde su ingreso en 1996, Galliano dejó una marca indeleble en la histórica casa con desfiles de modas frecuentemente escandalosos que estaban entre los más esperados del calendario parisino.

El juicio se realiza el mismo día que comienzan los desfiles de la moda masculina primavera-verano de 2012.