Un fotógrafo británico de una agencia de noticias resultó herido de bala en la pierna el miércoles durante los disturbios en Belfast, mientras jóvenes enmascarados lanzaban ladrillos, botellas y bombas de gasolina durante la segunda noche de violencia sectaria en Irlanda del Norte.

El fotógrafo de Press Association sufrió una herida en una pierna y se encuentra en condición estable en el hospital Royal Victoria, reportó la propia agencia.

Press Association no reveló el nombre de su empleado ni ofreció detalles del tipo y gravedad de la lesión.

Otros periodistas en la escena informaron que un hombre armado disparó en contra de los fotógrafos que cubrían la violencia del martes.

Unas 700 personas se reunieron en la calle en Short Strand, una pequeña comunidad católica en un área predominantemente protestante al este de Belfast.

Grupos de jóvenes enmascarados y encapuchados se lanzaron mutuamente ladrillos, botellas, fuegos artificiales y otros proyectores y destrozaron vehículos de la policía.

Es común que ocurran tensiones sectarias antes del 12 de julio, cuando decenas de miles de protestantes de la Orden Naranja marchan por toda Irlanda del Norte.

La violencia de este año es una de la más intensa en años pero está concentrada en una pequeña área históricamente tensa de Belfast.

La policía informó que la violencia inició el lunes cuando miembros enmascarados de la Fuerza Voluntaria del Ulster, un grupo paramilitar protestante, atacó casas católicas con ladrillos, fuegos artificiales y bombas de humo.

El área afectada por los disturbios es una de más de 30 zonas de Belfast donde las elevadas barricadas separan al césped católico irlandés del protestante británico. Las barricadas, llamadas "líneas de paz", han crecido en número y tamaño a pesar del éxito del acuerdo de paz en Irlanda del Norte de 1998.