La policía federal capturó el martes al presunto líder del cartel de las drogas de La Familia, en una operación incruenta que según el gobierno destruye la estructura de mando de la organización que ha causado terror en el occidente de México.

José de Jesús Méndez Vargas, alias "El Chango", fue detenido en el estado central de Aguascalientes sin enfrentamientos ni decesos, informó el vocero del gobierno federal en materia de seguridad, Alejandro Poiré.

Un funcionario estatal, sin autorización para hacer declaraciones de manera formal, dijo que Méndez fue capturado en un retén de la policía federal, pero las autoridades no ofrecieron detalles sobre ese aspecto.

"Con esta captura se destruye lo que restaba de esa estructura de mando de dicha organización criminal", dijo Poiré en rueda de prensa en la Ciudad de México.

Con la muerte en diciembre de 2010 de Nazario Moreno González, considerado el fundador y máximo líder de la organización, Méndez era —afirmó Poiré— lo "que quedaba de la estructura delincuencial responsable de homicidios, secuestros, extorsiones, corrupción e incluso ataques arteros contra la autoridad y la población".

Pero el jefe de un grupo violento derivado de esa organización conocido como los Caballeros Templarios sigue prófugo.

Poco antes, el presidente Felipe Calderón encomió la detención en su cuenta de Twitter y dijo que era un "gran golpe" al crimen organizado. Ese cártel surgió en el 2006 en el estado natal de Calderón, Michoacán, y lo forzó a desplegar miles de policías federales en esa región al tiempo de advertir que La Familia estaba corrompiendo a policías locales, extorsionando a empresarios y aterrorizando a la población.

Poiré afirmó que la captura de "El Chango" Méndez es "el golpe más contundente" a La Familia.

Con su detención, señaló, el gobierno ha capturado a 21 de los 37 criminales más buscados en México.

El gobierno federal ofrecía una recompensa de hasta 30 millones de pesos (unos 2,5 millones de dólares) por su captura.

La Familia es considerado el principal traficante de metanfetaminas, y Méndez era responsabilizado por las autoridades del traslado y venta de cocaína, marihuana y la metanfetamina Cristal en varios estado mexicanos y en Estados Unidos.

Laura Sweeney, vocera del Departamento de Justicia de Estados Unidos, declinó pronunciarse sobre si Méndez es buscado por el gobierno estadounidense como otros capos de la droga. En febrero del 2010 fue colocado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en una lista como narcotraficante, con lo que prohibía a los estadounidenses realizar transacciones financieras con él y con otros miembros de La Familia.

"El Chango" Méndez presuntamente asumió el liderazgo del cártel de La Familia tras la muerte de Moreno González, alias "El Más Loco".

Las autoridades han dicho que La Familia ha padecido una división interna y se fracturó en dos grupos: La Familia, con "El Chango" a la cabeza y los denominados Caballeros Templarios, al mando de Servando Gómez, alias "La Tuta", otro presunto capo de la organización.

Méndez fue detenido hace nueve años en la ciudad michoacana de Apatzingán bajo la sospecha de matar a pandilleros. Fue dejado libre, dijo el martes la Procuraduría General de la República sin especificar los motivos.

La Familia apareció por primera vez hace cuatro años cuando varios de sus miembros arrojaron cinco cabezas humanas cercenadas en un centro nocturno de Michoacán, al tiempo que prometía proteger a la ciudadanía de cárteles rivales. La Familia fue parte del Cártel del Golfo, pero luego se convirtió en una organización narcotraficante independiente, lo cual atizó una rivalidad entre ambas bandas.

La Familia también ganó notoriedad por decapitar a sus rivales y lanzar sangrientos ataques contra las fuerzas de seguridad.

La organización es un grupo que ha intentado mostrar —frecuentemente a través de mantas— una imagen de que su empeño es defender a la población, aunque el gobierno ha dicho que es sólo una estrategia para ocultar su verdadero rostro.

El gobierno ha dicho que suele recurrir al reclutamiento de adictos y delincuentes comunes, a quienes somete a un adoctrinamiento con tintes religiosos.

También pregona que a sus integrantes les prohibe, por ejemplo, consumir algunas drogas.

En los últimos meses había propuesto al gobierno hacer un pacto, lo cual las autoridades rechazaron de inmediato.

Los Caballeros Templarios anunciaron públicamente su aparición en marzo a través de mantas. Originalmente dijeron que sustituirían a La Familia, aunque al paso de las semanas, la Policía Federal señaló que se trataba de una escisión.

El nombre del nuevo grupo parece hacer referencia a la orden militar de los Caballeros Pobres de Cristo y el Templo de Salomón, fundada en Jerusalén para proteger a los peregrinos que acudían a los lugares santos durante la Primera Cruzada, alrededor de 1118.

La Familia ha sido responsabilizada de parte de la violencia que ha dejado, según datos oficiales, más de 35.000 personas muertas desde diciembre del 2006, cuando el presidente mexicano Felipe Calderón inició en Michoacán una ofensiva militar contra los carteles de las drogas. Medios de comunicación locales consideran que esa lucha ha dejado casi 40.000 muertos.

Las autoridades del estado norteño de Durango informaron el martes que encontraron otros 14 cadáveres en fosas clandestinas de una ciudad donde han sido desenterrados 250 cuerpos desde abril.

La policía de la capital homónima de Durango no han mencionado motivos de esas muertos, pero otras autoridades han dicho que son resultado de una lucha interna de poder en el cártel de las drogas de Sinaloa, la más poderosa organización del narcotráfico en México.